Para qué sirve el Aceite De Coco

Introducción

Son casi infinitas las propuestas que se nos ofrecen en el mercado para tener una mejor calidad de vida y, si a las pruebas nos remitimos, basta con que demos un vistazo a las vitrinas o estantes surtidos de diversidad de productos que buscan cubrir la mayoría de nuestras necesidades. La apuesta será por aquéllos que, indiscutiblemente, cuentan con una larga data o trayectoria por el buen reconocimiento y la fama que han adquirido, aunque tampoco se descarta el aventurarse por experimentar con otros incluso más efectivos, al ser obtenidos de la naturaleza y por ende, contar con unas cuantas virtudes que los convierten en algo sencillamente excepcional.

Partiendo de la base que mientras estén libres de aditivos o conservantes todos estos elementos, más provechosos serán para quienes optamos por las tendencias orgánicas y, entre tanta variedad que existe hoy en día, trataremos de enfocarnos en uno de ésos ingredientes que sin duda se ha ganado nuestro respeto. Es tal la admiración que despierta este óleo nutritivo, que aun cuando en el pasado fue ensombrecido por quienes empezaban a distribuir otros tipos de aceites vegetales, no ha perdido su popularidad al generar una confianza que se ha mantenido de épocas muy remotas; sus múltiples atributos positivos, se han testificado desde la misma antigüedad y perduran hasta la presente fecha.

Propiedades del Aceite de Coco

Muchos son los detractores que se han abocado a desmitificar el alcance de todos y cada uno de los componentes que posee el aceite de coco, que se obtiene de este fruto tropical que nace de una palma llamada cocotero (Cocos nucifera) la cual crece en climas que combinen las altas temperaturas con la humedad, por ello es que se puede hallar tan fácilmente en países como la India donde se ha masificado su consumo. Sin embargo, para nadie es un secreto que su introducción en el mundo occidental ha provocado una buena aceptación, para ser ingerido o usado topicamente tanto en la piel como en el cabello con fines cosméticos o de salud.

Quizás esta sea la razón por la que se ha incorporado dentro de la preparación de recetas culinarias y estéticas, ya que su versatilidad lo distinguirá de los demás al contener nutrientes entre los que se destacan las vitaminas E y K y un mineral tan importante como el hierro, sin olvidar los ácidos grasos esenciales en cuya constitución se realzan el cáprico, caprílico y láurico. Son precisamente éstos los que le confieren propiedades antibacterianas, antifúngicas, antiinflamatorias, antimicrobianas, antioxidantes, antivirales y calmantes, los cuales a pesar de ser saturados pertenecen a una clase media de triglicéridos, por lo que nos caerá de maravilla y nos hará gozar de bienestar físico en general.

Beneficios del Aceite de Coco

Si te han recomendado su empleo por motivos de belleza, lo más común es que te hayan indicado su aplicación local a nivel cutáneo o de la cabellera, sin siquiera haberse tomado la molestia de explicarte las sorprendentes cualidades que se derivan del mismo cuando se ingiere habitualmente. Aunque cada día se van descubriendo otras que se deben comprobar con estudios científicos, por lo general este magnífico obsequio netamente natural nos ayudará a ganar en salud, integrándolo en el tratamiento y prevención de diversas afecciones como:

  • Las enfermedades virales o de contagio al impedir que ingresen en nuestro cuerpo los agentes externos (microorganismos) causantes de tales estragos, lo cual se logra con un reforzamiento del sistema inmune al asimilar los ácidos grasos antes señalados, que pasan a convertirse en monolaurin y por ello es capaz hasta de desaparecer las bacterias alojadas en los intestinos.

  • Los problemas cardíacos que, aun cuando contiene una notable cantidad de grasas que siempre se han considerado perjudiciales para el corazón, se puede utilizar con toda seguridad ya que justamente, de ellas se desprenden los ácidos como el láurico que como su principal componente, es responsable de estabilizar la presión arterial y el colesterol que mantendrán las arterias despejadas.
  • La diabetes y resistencia a la insulina, porque también se asocia con la regularización de los valores del azúcar o glucosa contenida en las plaquetas, de modo que sea aprovechable por el organismo y no se presente un repunte en sus niveles, que además se normalizarán con una óptima producción de la insulina lo cual a su vez será útil en casos de pancreatitis (inflamación del páncreas).

  • Los cálculos o piedras que se forman en órganos como los riñones y la vesícula, en donde será efectivo inclusive para ir eliminándolos de manera progresiva sin mayores complicaciones, dejándolos en perfectas condiciones y saludables.
  • La retención excesiva de lípidos en el hígado, puesto que los ácidos grasos que posee entran en la clasificación de los saturados pero no generan una carga extra, absorbiéndose con suma facilidad y transformándose en energía para el correcto funcionamiento de este importante órgano de la anatomía humana.

  • Las infecciones por virus o bacterias y el combate de gérmenes, hongos y levaduras por el monolaurin en el que se convierten sus ácidos grasos, pero aparte por el monocaprin que se deriva específicamente del ácido cáprico al pasar por una serie de procesos enzimáticos; ambos compuestos, son eficaces para restaurar los tejidos comprometidos tras deshacerse de estos intrusos.
  • La desmineralización ósea y dental al permitir que se fije el calcio y otro mineral tan vital como lo es el magnesio, por tanto es indiscutible para fortalecer los huesos y con ello, prevenir la osteoporosis y contrarrestar la caries.

  • La indigestión y metabolismo lento por su fácil asimilación que favorece los sistemas endocrino y digestivo, siendo bajo en calorías lo cual contribuye a la más rápida eliminación del excedente de peso en el cuerpo, aportando en cambio mucha resistencia y vitalidad que son pilares fundamentales en la ejecución de las actividades físicas.
  • Los inconvenientes de la piel y el cabello que no necesariamente estén relacionados con un aspecto de orden estrictamente estético, sino de salud al eliminar la descamación producida por la psoriasis o el eczema, así como también la caspa y los piojos que provocan una pérdida sustancial de cabello al debilitar el folículo piloso.

Usos del Aceite de Coco

Tal como lo hemos visto, no sólo tiene eficacia comprobada en la hidratación profunda de los tejidos al brindar elasticidad y devolver lozanía a la dermis, haciéndola lucir más suave, lisa y tersa al quedar libre de arrugas o estrías, porque aparte de cicatrizar igualmente remueve impurezas e incluso el maquillaje a prueba de agua. Además, es un excelente exfoliante mezclado con sal o azúcar en partes iguales y calentado a fuego lento por un par de minutos sin que llegue a derretirse, para ser aplicado preferiblemente con guantes mediante un suave masaje circular en las áreas que sean de nuestro interés varias veces a la semana hasta obtener el resultado deseado.

Mientras que acondiciona el cabello de las melenas resecas y abundantes al distribuirse de medios a puntas después de haberlo lavado, dejando que actúe por aproximadamente media hora para retirarlo con suficiente agua, absteniéndose de usarlo en la raíz y menos aún por aquéllas personas que tiendan a producir sebo en exceso; recordando que el aceite puro o refinado es el indicado para estos fines. En tanto que el aceite extra virgen es el adecuado para cocinar al sustituir los otros que normalmente empleamos en nuestras recetas, sean éstas de platillos principales o de postres, pero sin exagerar con un máximo de dos cucharadas diarias para que no produzca el efecto rebote si nos encontramos siguiendo un régimen alimenticio de adelgazamiento.

Fuente| Wikipedia | ParaQue

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