Para qué sirve el Aceite de Oliva

Introducción

En el ámbito de la gastronomía, es infaltable que hagamos uso de una gran variedad de ingredientes en la elaboración de diferentes platillos, los cuales sin saberlo pueden estar cargados de un sinfín de componentes que resultan altamente positivos al incidir en nuestro bienestar tanto físico como mental, repercutiendo de este modo en la salud al generar un impacto que se asimila desde un nivel interno. Porque todo cuanto consumamos desencadenará una respuesta orgánica, que se hará evidente por la forma en cómo nuestro cuerpo reacciona ante dichos elementos, sean éstos derivados de sustancias naturales o químicas e incluso, de una combinación justa y equilibrada de ambos.

 

Y como siempre estamos al tanto de lo que representa una ventaja para nuestro organismo, sacamos partido de aquéllas opciones que están más ajustadas a las necesidades particulares, para un fin personal o bien que se haga extensivo y abarque a nuestros seres queridos quienes al igual que nosotros, disfrutan de tales bondades en cuanto ingieren estos deleites al paladar. Es de esta forma que un aderezo tan imprescindible como éste pasa a ser el protagonista en las alacenas de nuestras cocinas, ocupando un lugar primordial al convertirse en el favorito a la hora de preparar ésas recetas que son del agrado de los comensales, que a su vez se beneficiarán con las múltiples características que nos brinda.

Propiedades del Aceite de Oliva

Sea que estemos o no a dieta, lo cierto es que si nos hemos decantado por llevar un estilo de vida más saludable donde preferimos optar por los productos de manufactura orgánica al ser de mayor pureza, será indispensable que luego de haber comprobado su calidad también pasemos a revisar cuáles son los valores nutricionales que poseen. En el caso del aceite de oliva, si lo hemos escogido como sustituto de otros aceites vegetales debemos tener en cuenta que a diferencia de los demás, se constituye principalmente de lípidos monoinsaturados entre las que se destacan el ácido oleico y en menor medida el palmitoleico.

Son de dichos ácidos grasos tan requeridos por nuestro cuerpo que se desprenden sus propiedades medicinales y nutritivas, puesto que al ser incapaces de sintetizarlos por nuestros propios medios, se hacen esenciales para el buen funcionamiento de los distintos sistemas que operan por dentro; sin olvidar la parte de grasas insaponificables que son libres de estos ácidos, las cuales por su parte, nos proveen de tocoferoles entre los que se distinguen la vitamina E. Además, por si fuera poco los carotenos, clorofila y polifenoles que en su conjunto lo dotan de un color único y delicioso sabor, son los responsables de que asimismo se le confieran otras virtudes por el oleocantal presente en ellos.

Beneficios del Aceite de Oliva

Seguramente ya estabas al tanto de algunas cualidades obtenidas del consumo regular de este presente de la naturaleza, pero quizá ni remotamente imaginabas el alcance que tenía por los compuestos que son inherentes al mismo, donde tan sólo con una cucharada que se tome al día nos bastará para gozar de un estado de plenitud total. Por algo es el consentido dentro del complejo mundo culinario de la región mediterránea, en donde no ha perdido vigencia desde épocas muy antiguas y desde la cual se ha expandido a otros horizontes, tras conocerse los increíbles aportes que tiene para ofrecernos en materia de salud como lo son:

  • Los polifenoles y el oleocantal que se deriva de éstos, lo hacen un agente antiinflamatorio y antioxidante perfecto que actuará en la regeneración celular incluso a nivel del mapa genético, razón por la cual es ideal para prevenir la formación de células malignas que sean causantes de cáncer en órganos como el colon; a la vez, mantendrá a raya los radicales libres responsables del envejecimiento prematuro, por la gran cantidad de vitamina E que contiene.

  • El ácido oleico que se extrae de sus grasas saludables monoinsaturadas combinado con los polifenoles, son promotores de un óptimo desempeño del sistema cardiovascular al regular la tensión arterial, combatir el exceso de lípidos localizado en el abdomen y aparte, subir el colesterol bueno y reducir el malo por acción de los fitosteroles que se hallan en su constitución.
  • Son estas mismas grasas las que le otorgan no sólo un efecto desinflamante, sino también analgésico que da alivio casi de inmediato a los dolores en las articulaciones y los músculos, estén asociados o no a afecciones puntuales en dichas áreas, que también se desgastan al someterlas a un estrés constante por la ejecución de alguna actividad física.

  • Aun cuando no es rico en más nutrientes, será crucial para fijar aquéllos que se disuelven en los lípidos del cuerpo como lo son las vitaminas A y D y los minerales como el calcio, zinc y magnesio que evitan la desmineralización ósea, sobre todo en mujeres adultas que son propensas a padecer osteoporosis al llegar a la etapa de la menopausia.
  • Las grasas saludables junto a los polifenoles, son la mezcla idónea para estabilizar las terminaciones del sistema nervioso y con ello ayudarnos para tener buen ánimo durante el día; a diferencia de las grasas saturadas que interfieren en el rendimiento de los procesos cognitivos, las monoinsaturadas activan su adecuado desarrollo y promueven las funciones del cerebro.

  • Al contrarrestar la grasa abdominal por su poder depurativo es apta para adelgazar, ya que además no posee muchas calorías (apenas cuarenta por cada cucharada colmada), siendo recomendable en regímenes alimenticios estrictos al impedir que se retengan los líquidos y causar un efecto saciante que calma la ansiedad por comer desmedidamente.
  • Por la misma acción de limpieza que ejerce en todo el sistema gastrointestinal, favorece la correcta digestión y el tránsito por los intestinos al expulsar las toxinas, dejando despejados órganos como el hígado o la vesícula al inhibir la producción de cálculos y tratar otros problemas, como el estreñimiento y la acidez estomacal al equilibrar el PH corporal.

Usos del Aceite de Oliva

Siguiendo el orden de ideas sobre su uso interno, vale acotar que siempre debemos decantarnos por el aceite de oliva extra virgen porque nos garantiza la preservación de sus propiedades, que se mantienen intactas al prensarse en frío y no pasar por un proceso de refinado donde perderá sus magníficos componentes; si es consumido con una cucharada en ayunas, éstos se aprovechan aún más rápido. Es prudente que aparte cuidemos la cuota de ingesta máxima, la cual no debe sobrepasar los cuarenta gramos diarios que equivalen entre dos y tres cucharadas, que son aptas como aderezo en las comidas mientras no se presente intolerancia a esta sustancia obtenida del fruto del olivo o aceituna, para evitar con ello que surja una reacción alérgica.

En tanto que su empleo externo es de utilidad para la realización de diversos productos con fines cosméticos, siendo ésta la razón por la que se ha incluido en una amplia gama de artículos de tocador como jabones, champús, cremas y lociones por su capacidad hidratante que penetra hasta las capas más profundas de la piel. Aunque igualmente es válida su aplicación directa para realizar masajes de relajación y en otras zonas, favorece la restauración al devolverles el brillo y la resistencia al quiebre, como las uñas y el cabello, siendo en este último caso propicio dejarlo actuar por cinco minutos antes de lavarlo; asimismo, si se distribuye con ayuda de una mota o disco de algodón con movimientos circulares sobre el maquillaje, será capaz de remover completamente las impurezas.

Fuente| Wikipedia

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