Para qué sirve el árnica

Introducción

El hombre como explorador de la naturaleza consiguió en ella una fuente de recursos renovables propicios para atender no solo problemas de alimentación, sino dificultades que se le presentaban en el plano de la salud. Así fue descubriendo que algunas plantas podían ayudar en caso de dolores, hinchazones y moretones en el cuerpo. Esto permitió acumular saberes sobre las plantas medicinales que hoy en día han sido actualizados. En ese sentido el árnica (Thitonia diversifolia) es una especie muy demandada por sus múltiples beneficios.

El árnica es una planta perenne que produce flores de color amarillo y olor intenso, parecidas a las margaritas, hojas y semillas marrones. Las hojas y las flores son las partes más utilizadas para curar dolencias.

Historia del árnica

Las propiedades cicatrizantes se difundieron por Europa en el siglo XVI, pero tradicionalmente se utilizaba la planta para eliminar dolores musculares, quemaduras, úlceras, acné y eczemas. Actualmente es una planta de alto valor económico como materia prima en la elaboración de cosméticos, medicina y fabricación de algunos licores.

Santa Hildegarda, en el siglo XII, fue la primera en hacer mención de la planta. Anteriormente no se la menciona ni por los griegos ni lo romanos, grandes conocedores de plantas medicinales. Desde entonces el árnica era muy utilizada por el pueblo. Matthiolus, Gesner y Clusius (médicos botánicos alemanes) la registran en libros de herbolaria. Los médicos Franz Joel y Johan Jakob von Bergzabern la utilizaron para curar hematomas. En Viena se la utilizaba en la curación de distintas fiebres.

La presentación de productos homeopáticos en base a la planta son muchos y para distintos usos, por ejemplo: glóbulos, gránulos, geles, colutorios, linimentos, comprimidos, pomadas, soluciones inyectables, gotas y ampolletas bebibles. En Alemania son muy demandados los productos que tienen árnica, en el mercado se ofrecen más los 300 productos en el área medicinal.

Árnica como medicamento homeopático

El árnica ha sido una planta de gran reconocimiento en el naturismo y la medicina homeopática. Cuenta con helanina, lo que ha permitido la elaboración de medicamentos con propiedades antiinflamatorias. Es efectivo ante golpes, magulladuras y hasta torceduras. También en su composición se destaca la presencia del timol, que tiene efectos vasodilatadores en el organismo, permitiendo mejorar la circulación sanguínea.  A base de esta planta se han elaborado medicamentos y ungüentos efectivos contra la artritis reumatoide. Esto es gracias a su efecto analgésico y antiinflamatorio, que permite aliviar los síntomas dolorosos de la enfermedad.

Muchos dermatólogos suelen recomendar a sus pacientes el uso de champú a base de árnica, lo cual permite el cabello se fortalezca y beneficia con un efecto rejuvenecedor. En el caso de personas que sufren de aftas en la boca, es un excelente enjuague bucal para el tratamiento de estas.

Beneficios del árnica

El árnica es muy útil en forma de crema, tintura o ungüento para problemas de la piel, por ejemplo en casos de moretones, dolores musculares, esguinces o espasmos como resultado de actividades deportivas. También alivia dolores producto de la artritis o de agotamiento de las articulaciones, debido a sus propiedades anti-inflamatorias. Igualmente se acude a la planta en casos de flebitis, picaduras de insectos o hematomas causados por fracturas por sus propiedades analgésicas, astringentes y antiinflamatorias.

A base de esta planta, se laboran medicamentos para consumo vía oral. Por ejemplo la crema de árnica contiene luteolina, ácidos cafeico y clorogénico y está indicada para procesos inflamatorios, congestivos, distensiones musculares y hasta para las ampollas producidas por roce continuo. Las flores y las hojas también son utilizadas para problemas respiratorios

El árnica igualmente ha sido probada en lavados vaginales para eliminar picazón y ardor. Combate irritaciones de la garganta, faringitis y amigdalitis cuando se hacen enjuagues bucales. En uso interno, bajo prescripción médica, puede mejorar la salud de pacientes que presenten insuficiencia cardíaca. Se la utiliza para la epilepsia, mareos y cicatrización de heridas.

La lista de dolencias que hayan curación con árnica es muy grande:

  • Abrasión de la piel
  • Amigdalitis
  • Ampollas no abiertas
  • Anemia
  • Anginas
  • Apoplejía
  • Artralgia
  • Artritis
  • Asma
  • Ateroesclerosis
  • Atonía cardiaca
  • Bronquitis
  • Caquexia
  • Chichones
  • Coágulos
  • Congestión
  • Conmociones cerebrales
  • Contusión
  • Curación de heridas
  • Debilidad nerviosa
  • Depurativo
  • Diarrea
  • Disfonía,
  • Enfermedades estomacales
  • Hipertensión
  • Hipotensión
  • Ictericia
  • Llagas bucales
  • Llagas persistentes
  • Malaria
  • Tosferina
  • Tumores
  • Afrodisiaco
  • Anticaspa
  • Ungüento oftálmico

Aceite de Árnica

El aceite de árnica es otra forma como se consiguen los beneficios para el cuerpo. Si se desea fortalecer el cuero cabelludo y mantener una cabellera hermosa y sana, este aceite es un excelente recurso. Puede prepararse en casa de modo fácil, para ello seguir las siguientes instrucciones:

Ingredientes:

  • cucharadas de flores secas o deshidratadas.

¼ de litro de aceite de almendras o girasol.

Procedimiento:

Se introducen las flores secas en un frasco donde se haya colocado el aceite de almendra o de girasol y se guarda por una semana en un lugar donde no llegue la luz. Luego se procede a colar para extraer las flores. Y ya se tiene el aceite para untar en las zonas que así lo requieran.

En las farmacias se puede adquirir el árnica en forma de gel. Muy recomendado para sanar heridas, activar la circulación, en caso de picaduras de insectos, infecciones cutáneas y quemaduras. Se recomienda su aplicación al menos 3 veces al día para casos de lesiones deportivas, torceduras musculares, osteoartritis y dolores lumbares.

 

Los deportistas y el árnica

Muchos deportistas incorporan el árnica en sus sesiones deportivas, en vista de posibles lesiones de tipo traumático como abrasiones, calambres y dolores musculares, hematomas, tensión muscular, esguinces, entre otras molestias.

El aceite de árnica es muy utilizado en los campos deportivos para preparar los músculos en el esfuerzo a realizar y para recuperar luego de la actividad cumplida. Su comprobada acción antiinflamatoria hace que dicho producto se haya convertido en un recurso popular para resolver diversos problemas del cuerpo sometido a grandes esfuerzos. Los entrenadores deportivos recomiendan el aceite y el gel de árnica porque favorece el calentamiento muscular, estimula la recuperación de los ligamentos y tendones.

Entre los deportistas se ha generalizado el uso del árnica, por ejemplo el velocista británico James Ellington la utiliza en fórmulas homeopáticas, ya es un producto inocuo que favorece el bienestar general del organismo. Lo ayuda a superar los dolores musculares y el cansancio, además de recuperar aquellas zonas de su cuerpo que presentan hematomas como resultado del esfuerzo físico que realiza.

Advertencias del uso del árnica

No obstante las grandes virtudes curativas del árnica, hay que ser cuidadoso ya que algunas personas pueden ser sensibles a esta planta sobre todo si el uso es prolongado. En caso de irritación de la piel o aparición de eczemas suspéndase la aplicación de árnica hasta que hayan desaparecido tales manifestaciones.

En los mamíferos de pastoreo resulta perjudicial, excepto en chivos y cabras; En los seres humanos hay que tener precaución si se ingiere en dosis altas, causando dolores de cabeza, convulsiones. Puede afectar el hígado y el sistema nervioso. No es recomendable durante el embarazo y la lactancia. En aplicación tópica si se usan en altas dosis causan alergias o dermatitis.

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