Para qué sirve el Cromo

En la naturaleza contamos con una gran variedad de elementos químicos necesarios para la vida. En exceso o deficiencia estos bioelementos podrían resultar dañinos para nuestra salud. Con frecuencia se denomina a estas substancias oligoelementos. De entre estos uno, si bien no esencial, aporta grandes beneficios para la mejoría de los trastornos de insulina (hormona que regula la glicemia o azúcar en la sangre) que afectan el organismo. Nos referimos al Cromo.

En tanto que el Cromo hexavalente (Cr6+) es un fuerte contaminante industrial, altamente tóxico para el ser humano, el Cromo trivalente (Cr3+), por su parte, llamado también cromo activo, picolinato de cromo, nicotina de cromo, cloruro de cromo o cromo de levadura de cerveza, contribuye a preservar la salud y bienestar del cuerpo.

Descripción del Cromo

Este compuesto, es conocido por sus cualidades como oligoelemento, de gran importancia para la salud humana, aunque su esencialidad para el organismo no ha sido aún demostrada. Químicamente está representado bajo el símbolo Cr. Puede encontrarse en diversas formas, sin embargo es el cromo trivalente el mejor representado en el seno de la alimentación.

Si bien su mecanismo de acción no ha sido a la fecha completamente dilucidado, se sabe que tiene la propiedad de aumentar la sensibilidad de los tejidos a las variaciones de la insulina. Este efecto contribuye puntualmente a estabilizar los niveles de azúcar e insulina contenidos en la sangre. Adicionalmente el cromo juega un rol muy significativo en el proceso metabólico de grasas y proteínas, siendo su acción favorecedora de las funciones de muchas enzimas indispensables para el correcto funcionamiento de todo el organismo.

Antecedentes históricos del Cromo

Fue en los Montes Urales en Beresovsk, en 1797, que el químico francés Nicolas Louis Vauquelin (1763 – 1829) dio con el descubrimiento del Cromo dentro de un mineral de plomo rojo, conocido como crocoíta. El nombre de este mineral fue concebido en virtud de las tonalidades brillantes que concedía a algunos de sus compuestos. Por ejemplo, los colores del rubí y la esmeralda son debidos a la presencia de Cr3+. El término Cromo deriva, más precisamente, del griego “Khrôma” que significa color.

No fue, sin embargo, sino hasta unos 200 años más tarde que sus virtudes terapéuticas y beneficios para la salud humana fueron reconocidos por la comunidad científica. Científicos de la época se interesaron en las particularidades de este metal como oligoelemento. Estudios llevados a cabo en animales en los Estados Unidos en 1957 por investigadores alemanes, permitieron identificar el rol esencial que juega el Cromo en la regulación de los niveles de glucosa en la sangre.

Previamente, a principios del siglo XIX el  compuesto fue utilizado como agente colorante en los procesos de pigmentación de bicarbonatos, refinándose su uso poco más tarde por Alphonse Louis Poitevin, quien lo emplease en la fotografía.

Hoy en día ha encontrado el Cromo un sinfín de aplicaciones industriales que aprovechan no sólo sus propiedades pigmentarias sino también otras cualidades que posee, como su solidez, su dureza y su resistencia a la corrosión. Teniéndose en cuenta estas particularidades del elemento, no resulta sorprendente que el Cromo sea frecuentemente utilizado en un gran número de procesos industriales y que, por consiguiente, una gran cantidad de desechos de compuestos cromados sean constantemente producidos e incluso expedidos al medioambiente.

En muy pequeñas cantidades este oligoelemento resulta esencial para la vida humana. Desde hace mucho, y especialmente en la actualidad, el Cromo se ha convertido en un suplemento muy popular, usado especialmente por quienes visualizan una pérdida de peso corporal, por deportistas y por quienes desean aumentar su masa muscular. Estos propósitos han suscitado por parte de los fabricantes toda suerte de alegatos en torno a sus virtudes, que rayan en lo recóndito y fantasioso del consciente humano. Sin embargo, a pesar de tales aseveraciones el balance de los estudios científicos ha arrojado resultados negativos, o poco concluyentes, en relación a los efectos del cromo en la pérdida de peso o ganancia de masa muscular.

Indicaciones de uso del Cromo

Los beneficios del Cromo como producto terapéutico son principalmente aprovechados en el tratamiento de:

  • Diabetes tipo 2, en caso de resistencia a la insulina.
  • Niveles elevados de triglicéridos y colesterol, usado como agente reductor de estos parámetros.
  • Niveles bajos de colesterol “bueno”.
  • Exceso de peso; contribuye a la pérdida de peso y favorece el aumento de masa muscular.
  • Antojos dulces; la ingesta de Cromo contribuye a la disminución y control de los antojos.
  • Mal de Alzhéimer.

También se cree que el Cromo posee ciertas particularidades que pueden aportar otros beneficios como:

  • Mejoría del estado de ánimo
  • Incremento de la energía
  • Mejora de la visión
  • Alivio de los brotes de acné
  • Alivio de los padecimientos pancreáticos, en cuyo caso el Cromo incide en este órgano disminuyendo la cantidad de azúcares en la sangre, lo que conlleva a una economía de la producción de insulina. En consecuencia, quedan limitados los episodios agudos de hipoglucemia al tiempo que desaparecen las falsas señales de hambre y los antojos repentinos.
  • Implicación en el metabolismo de glúcidos (azúcares), lípidos (grasas) y proteínas.

Presentación del Cromo

Su presentación más común es en forma de tabletas, siendo los suplementos de cromo los más frecuentes y regularmente llamados FTG (factor de tolerancia a la glucosa). Estas tabletas son hechas a base de una levadura de cerveza fermentada en sustrato rico en Cromo.

Adicionalmente es posible encontrar el cromo en compuestos de composición variable en presentación de frascos contenedores de tabletas multivitamínicas o como solución oral.

Posología del Cromo

El Cromo como oligoelemento de uso médico está disponible en cajas de 28 ampollas de administración oral, cada una contenedora de 2 ml de solución. En cuanto a su utilización, está aconsejada la toma de una ampolla diaria, preferiblemente no acompañada de alimentos. Otros usos más específicos dependerán del padecimiento que se requiera tratar, como se verá a continuación.

Según la patología por la cual sea el Cromo prescrito, las indicaciones sobre su uso pueden variar. En este orden de ideas, veamos cuál es la posología para el tratamiento de las siguientes condiciones médicas:

Diabetes: Las estadísticas actuales no han permitido determinar una dosis terapéutica óptima en la atención de pacientes con diabetes. Valiéndose de estudios sobre este compuesto que han arrojado resultados positivos, se ha hecho una cierta estimación bastante acertada sobre los valores de ingesta diaria del oligoelemento, quedando fijada la dosis recomendada de picolinato o cloruro de cromo por día, según sea la edad y la condición física del paciente, del siguiente modo:

Edad Hombre Mujer
De 0 a 6 meses 0,2 µg 0,2 µg
De 7 a 12 meses 5,5 µg 5,5 µg
De 1 a 3 años 11 µg 11 µg
De 4 a 8 años 15 µg 15 µg
De 9 a 13 años 25 µg 21 µg
De 14 a 18 años 35 µg 24 µg
De 19 a 50 años 35 µg 25 µg
51 años en adelante 30 µg 20 µg

Para las mujeres encinta, o lactantes, la dosis recomendada es de 29 µg, si son menores de 18 años y 30 µg para mujeres mayores de 19 años de edad.

Estas cifras no son más que referenciales, dado que no ha habido consenso dentro de la comunidad científica sobre los datos nutricionales del mineral.

Fuentes de Cromo en la alimentación

Muchos alimentos contienen, en general, buenas cantidades de minerales. El cromo es uno de los tantos minerales de los cuales podemos beneficiarnos a través de la ingesta diaria de ciertos alimentos. Es posible nutrir al cuerpo con la cantidad recomendada de Cromo a través de una dieta saludable y variada. Se ha descubierto que los alimentos más ricos en Cromo son la levadura de cerveza y el hígado de ternera.

Otros alimentos de importancia relevante en cuanto a los altos niveles de Cromo en su composición son las judías, los cereales de grano entero, el germen de trigo, el queso gruyere, los espárragos, las carnes y el queso Gruyere. Estos productos alimenticios, según se ha comprobado, contienen cantidades nada desdeñables del bioelemento en su composición.

Conocer los valores estimados de Cromo que contienen los alimentos es esencial para organizar una dieta equilibrada. A continuación se muestra una lista de alimentos con sus respectivos valores nutricionales por cada 100 gr de producto, esto en lo que concierne al Cromo:

  • Mejillones – 128 µg
  • Nuez de Brasil – 100 µg
  • Ajo seco – 60 µg
  • Ostras – 57 µg
  • Dátiles – 29 µg
  • Peras – 27 µg
  • Camarones grises – 26 µg
  • Harina completa – 21 µg
  • Tomates – 20 µg
  • Avellanas – 12 µg
  • Brócoli – 17 µg
  • Champiñones – 16 µg
  • Yema de huevo – 16 µg
  • Jugo de uvas – 3,3 µg
  • Carne de res – 2,4 µg
  • Pechuga de pavo – 2,4 µg
  • Puré de papas – 2 µg
  • Arenque – 2 µg
  • Judías verdes – 1,6 µg
  • Banana – 1 µg
  • Jugo de naranja – 0,8 µg
  • Manzana – 0,7 µg

Realizar la cocción de estos alimentos en utensilios hechos de acero inoxidable bien podría aumentar la concentración de Cromo en estos. Es de saber que las prácticas agrícolas de hoy en día, como lo es la agricultura intensiva, así como los procesos de refinamiento tan comunes en la producción de alimentos, reducen notablemente los valores nutricionales del Cromo. Se estima que la cantidad de cromo absorbida por el organismo a través de la ingesta dietaria varía generalmente entre 2% y 3%;  para el caso de Cromo proveniente de la levadura de cerveza, el porcentaje de absorción  varía entre 5% o 10 %.

Precauciones con el uso de Cromo

Se recomienda tener precaución sobre el uso de Cromo y evitar la automedicación, puesto que su abuso pudiese entrañar graves problemas a la salud. Si se requiere iniciar un tratamiento con propósito de modificar la tasa de azúcar en la sangre, es necesario hacer un seguimiento estricto de los índices glicémicos. Por otro lado, es imperativo que se notifique al médico sobre el uso de Cromo, con objeto de permitirle a éste ajustar, en caso de ser necesario, la dosis de otros medicamentos hipoglicémicos que se estén ingiriendo.

Los individuos quienes padecen diabetes requieren un seguimiento médico especial. Se desaconseja la automedicación con fármacos considerados antidiabéticos, ya que puede acarrear severas consecuencias a la salud del paciente, siendo los problemas principales producto de la interacción con medicamentos reductores de la glucemia clásicos.

A pesar de no haberse descrito ninguna contraindicación con el uso de Cromo en ninguna de sus formas, se recomienda prudencia por parte de aquellas personas que sufran algún tipo de deficiencia hepática o renal.

Efectos secundarios del Cromo

Se han registrado algunos casos de toxicidad renal en personas que han excedido la dosis máxima recomendada, llegando a superar los 1000 µg por ingesta diaria. No obstante el lazo entre una sobredosis por consumo de Cromo no ha sido claramente establecido. A través de análisis clínicos con dosis que van de los 200 µg a los 1000 µg diarios se ha podido observar la aparición de anomalías gastrointestinales.

Se ha comprobado a través de diversos estudios de tipo in vitro e in vivo que el Cromo trivalente no prueba tener ningún grado de toxicidad. En cambio en ensayos de laboratorio con moscas se ha podido constatar que el picolinato de Cromo podría ser un agente mutágeno. Ensayos posteriores enfocados en los efectos del picolinato sobre la médula espinal en ratas, a las cuales le fueron administradas grandes cantidades de Cromo durante un período de dos años, contradijeron los resultados de los ensayos previos.

Interacciones medicamentosas del Cromo

Con plantas y suplementos: la administración en simultáneo de Cromo con plantas o suplementos de propiedades hipoglucémicas puede conducir a un aumento de los efectos de las estas sobre el organismo.  Al menos un caso de hepatoxicidad ha sido registrado con motivo del uso del Cromo. El individuo en cuestión habría consumido un brebaje de efectos adelgazantes, por un período prolongado, a base de Cromo y plantas medicinales con alto contenido del mineral.

Con otros fármacos: En caso de ingesta de medicamentos de acción hipoglucémica, el Cromo podría intensificar nocivamente sus efectos, lo cual podría requerir una modificación del tratamiento prescrito. Algunas substancias pueden causar una disminución de los niveles normales de Cromo en el organismo; tales substancias incluyen los corticoides, el carbonato de calcio y los antiácidos.

Se sugiere permitir por lo menos dos horas de separación entre la ingesta de Cromo y cualquier otro suplemento a base de zinc, de carbonato de calcio o algún antiácido.

Problemas asociados a la carencia de Cromo en el organismo

Diversos padecimientos pueden surgir producto de una carencia de Cromo en el organismo. Ésta suele manifestarse por anomalías en el proceso metabólico de lípidos y grasas. De entre estos problemas podemos enunciar:

  • Hiperlipidemia: refiere a los niveles de grasa elevados en la sangre.
  • Hiperglicemia en ayunas: hablamos de niveles elevados de azúcar en el torrente sanguíneo.
  • Hiperinsulinémia: se trata de un aumento de la cantidad de insulina en la sangre.
  • Intolerancia a la glucosa.

Los problemas asociados a deficiencias de Cromo en el cuerpo son casi inexistentes en países industrializados. Hoy en día no hay causa alguna que requiera el suministro suplementario de Cromo a la población en general. No obstante, aquellas personas con una preferencia hacia el consumo de azúcares y alimentos refinados son susceptibles de padecer una deficiencia de este compuesto. Por otra parte, ha sido demostrado a través de análisis epidemiológicos y testimonios voluntarios que los niveles de Cromo tienden a disminuir con la edad y guardan estos una relación intrínseca con el surgimiento de diabetes y de enfermedades cardiovasculares.

No obstante, ha ocurrido que en pacientes cuyo estado de salud estaba debilitado y quienes se alimentaban por sonda gástrica, han manifestado síntomas de tipo diabético ligados a un déficit de Cromo. Entre estos síntomas figuran niveles de glicemia muy elevados, presencia de glucosa en la orina, pérdida de peso, además de desórdenes neurológicos. Los síntomas desaparecieron en algunos de los pacientes luego de la administración de suplementos de Cromo. A pesar de estas experiencias relatadas, los expertos sostienen que se carece de datos suficientes para afirmar contundentemente que los síntomas desarrollados fuesen atribuibles única y exclusivamente a una tasa disminuida de Cromo, dado que esta tasa no refleja obligatoriamente la cantidad de las reservas en el organismo.

Se cree que la insuficiencia del mineral puede ser consecuencia de una mala nutrición, de embarazo, de prácticas de ejercicios excesivas, de estrés tanto físico como infeccioso, así como también puede tener su origen en el uso de corticoides. Según la gravedad de la deficiencia de Cromo, puede ser necesaria la intervención médica. En caso de personas con sonda gástrica, la solución líquida empleada para alimentar por esta vía es sistemáticamente enriquecida en Cromo.

Investigaciones en torno al Cromo

Diversas investigaciones han sido conducidas a fin de develar todas las propiedades y particularidades de este mineral. Los estudios sobre sus efectos y beneficios en caso de ciertos padecimientos se resumen a los descritos enseguida:

Diabetes (como tratamiento de la condición ya diagnosticada en lugar de tratamiento preventivo): los resultados actuales sobre el estudio del Cromo para el tratamiento de la diabetes, más que en su prevención, han permitido a Pierre Haddad, profesor titular del Departamento de Farmacología de la Universidad de Montreal, estimar que el picolinato y el cloruro de Cromo parecen ser las formas más eficaces del mineral en el tratamiento de la diabetes. A pesar de estas facultades, sus efectos no se hacen evidentes sino únicamente en caso de padecimiento de la enfermedad, cuando ésta no es posible controlarla por medio de medicamentos orales de acción hipoglucémica o cuando se evidencia una resistencia a la insulina. Por el contrario, el uso de Cromo parece ser poco eficaz, o incluso ineficiente, al ser su administrado como tratamiento preventivo cuando se requiere el control de la glicemia en pacientes con riesgo de desarrollar diabetes, sin haberla aún contraído, por ejemplo, en caso de obesidad o síndrome metabólico.

Diabetes tipo 2: cuando se trata del ataque a la diabetes tipo 2, la administración de Cromo es controversial; esto notablemente a razón de la calidad de los métodos de estudio sobre la utilización de este bioelemento para reducir la glicemia (estudios todos muy variables y con resultados mitigados).

Una encuesta sistemática de data relativamente reciente (año 2007) se basó en 41 ensayos clínicos de un total de 1198 pacientes muestra evaluados. En esta ocasión los autores del estudio concluyeron que el efecto del cromo en personas no diabéticas era prácticamente nulo. Contrariamente se constató un ligero efecto benéfico sobre la glicemia y la tasa de hemoglobina glicolisada en pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2, bajo la administración de Cromo en forma de picolinato o cloruro. Es importante destacar que esta tasa refleja el promedio de glicemia acumulado en el transcurso de los últimos tres meses, previos a la evaluación médica. Sin embargo en caso de diabetes tipo 1 los estudios han evidenciado que el Cromo sería ineficaz en su tratamiento.

Adicionalmente, señalan los autores del estudio que ha de tomarse en consideración la baja calidad de muchos de ellos, lo cual hace su conclusión bastante limitada e inexacta. A fin de hacerse un juicio acertado en este respecto, ha de tomarse en cuenta factores como la duración de los análisis, la dosis aplicada y el tipo de Cromo utilizado, factores que, dicho sea, mucho difieren en sus valores de un estudio al otro.

En 2010 otro análisis en torno a los efectos del Cromo en el tratamiento de la diabetes tipo 2 fue publicado. En esta ocasión se le consideró de alta calidad. En este estudio se demostró que la ingesta de 1000 µg de picolinato de Cromo podía inducir un aumento de la sensibilidad a la insulina en personas diabéticas. Tal efecto ha parecido ser tan importante como lo era la resistencia misma a la insulina.

Por otro lado se observó que a razón de 400 µg de nicotinato de Cromo diarios, los pacientes con resistencia a la insulina a consecuencia de un tratamiento contra el VIH, mostraban una clara mejoría. Más tarde, corriendo el año 2011, investigadores coreanos publicaron un ensayo en el cual dejaban asentado los resultados significativos de su investigación sobre el mineral. Se conoció entonces que el cloruro de Cromo podía contrarrestar la resistencia a la insulina en niños con obesidad, siendo la dosis de 400 µg por día.

En el caso de la utilización de Cromo bajo la forma de levadura nuevamente en 2007 se publicó un estudio no concluyente sobre tal materia. Con motivo de esta investigación se examinaron los efectos de la levadura de Cromo en pacientes quienes ya tomasen medicamentos hipoglucémicos de administración oral. En el mismo ensayo se reseñaba, por otra parte, la ausencia de efecto alguno del picolinato en personas diabéticas o con riesgo de padecer la enfermedad, esto bajo la administración de 500 µg a 100 µg del compuesto. Del mismo modo, tampoco se observó ninguna incidencia sobre personas obesas que presentasen síndrome metabólico.

Más eficaz se comprobó ser en acción dual. Sobre este punto estudios recientes señalan que la ingesta de 600 µg de picolinato de Cromo en concomitancia con 2 µg de biotina (vitamina B8) diarios muestra mayor eficacia que el uso del mineral en solitario; esto en caso de control de la glicemia en pacientes cuya diabetes no ha sido bien controlada mediante la administración de fármacos habitualmente recetados para tal padecimiento. Adyacentemente se comprobó que esta mezcla poseía propiedades beneficiosas sobre ciertos marcadores de enfermedades cardiovasculares de incidencia diabética.

Colesterol y triglicéridos: en la lucha contra el aumento de los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, estudios clínicos han arrojado resultados poco significativos respecto a la utilización del este mineral en dividuos con niveles de colesterol y/o triglicéridos altos, sean estos diabéticos o no.

Pérdida de peso: el Cromo es una sustancia popularmente conocida como agente reductor del peso corporal. Su ingesta es común entre quienes deseen deshacerse de algunos kilos extra o por quienes busquen lograr un aumento de la masa muscular. Sin embargo, muchos estudiosos sostienen que esta substancia no es, en absoluto, útil a estos propósitos, incluso siendo usado como acompañamiento de un programa de ejercicios. Otros ensayos publicados más tardíamente no parecieron ser tampoco concluyentes a la fecha.

Mal de Alzhéimer: Muchos investigadores han manifestado gran interés por el estudio del nexo que parece entrañar la diabetes con enfermedades neurodegenerativas. Un ensayo preliminar dirigido a la observación durante 12 meses de la administración de picolinato de Cromo arrojó resultados positivos sobre la función cerebral en pacientes con mal de Alzhéimer.

Importancia del Cromo Trivalente y del Cromo Hexavalente

Muchas pueden ser las variedades de Cromo que se encuentran a nuestra disposición. Hay que tener cuidado con la ingesta de esta substancia puesto que no todas sus variedades son inocuas o de bajo riesgo para la salud.

Dentro de esta variedad se encuentran dos compuestos que vale la pena mencionar. Por un lado tenemos el Cromo trivalente, que se haya presente tanto en alimentos directamente como en suplementos alimenticios, considerado altamente benéfico para la salud. Por otra parte tenemos el Cromo hexavalente. Este en contraposición con el Cr3+ es un compuesto fuertemente tóxico para el organismo. Si bien el Cr3+ ofrece una cierta variedad de cualidades terapéuticas, el Cr6+, por el contrario, puede conllevar a padecer problemas bastante graves de la salud como, por ejemplo, problemas de tipo sanguíneo como la hemocromatosis (absorción excesiva de hierro de los alimentos ingeridos). También se estima que esta substancia está muy ligada a la aparición de ciertos tipos de cáncer.

Los usos del Cromo hexavalente se extienden a otros aspectos de la vida humana. Ampliamente utilizado en la industria del acero y de la de curtido de cueros. Pero no sólo aquí se detienen los usos de este metal. Yendo aún más lejos descubrimos que sus propiedades son de gran utilidad para la fabricación de algunos pigmentos, para el tratamiento de superficies metálicas, ayudando a protegerlas de la corrosión, así como también sus virtudes se ven aplicadas en la industria maderera, para la preservación de los listones de madera.

Es de saber que cuerpo posee la sorprendente capacidad de metabolizar muy pequeñas cantidades de Cr+6, transformándolas en compuestos de Cr+3  por la acción de los ácidos estomacales. Sin embargo esta capacidad de transformación del Cromo se ve rápidamente reducida a causa de la contaminación ambiental del entorno.

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