Para qué sirve el Mouse

Introducción

En la actualidad, vivimos inmersos en un mundo que se caracteriza por los entornos digitales ya que la avasallante tecnología ha ido progresando a pasos agigantados, dándonos a conocer en cada nuevo lanzamiento mejores y más apropiadas herramientas, que nos facilitan de algún modo u otro el desenvolvimiento de nuestras tareas diarias. Es de esta forma en cómo nos ofrece los mecanismos adecuados, que van a ir de la mano con las exigencias de un público que demanda mayor inmediatez pero, en especial, los elementos que en definitiva ayudan a cumplir cabalmente con esta realidad de la que nadie está exento porque es inherente a estos tiempos.

Y como todo proceso evolutivo que atraviesa por una reinvención constante, es propio de esta industria que la fabricación masiva de productos sufra de cambios para incorporar adaptaciones, por lo tanto es completamente normal que un objeto termine sustituyendo a otro aún y cuando ambos estén destinados a un mismo fin. Esto lo podemos percibir en las grandes compañías de telefonía móvil, que incluyen recursos totalmente novedosos en sus equipos celulares, pero asimismo es una particularidad que se hace extensiva a las que distribuyen otro tipo de artefactos como lo son los ordenadores o las computadoras, que no prescinden de los procesadores para funcionar pero tampoco de los periféricos externos que las complementan.

Propiedades del Mouse

Por supuesto que el sistema que viene siendo la parte interna del computador es lo que determina que éste pueda ser operativo, conociéndose bajo el término de software, mientras que en el aspecto externo se hallan las características que apreciamos con nuestra vista y en este sentido, figuran las piezas denominadas con el nombre de hardware. Claramente, la pantalla o monitor que es donde se nos representan las interpretaciones lógicas que se procesan, es pertinente para observar el resultado mediante la muestra de un conjunto de gráficos bien definidos, pero aparte también se encuentran el teclado y el mouse o ratón que son de tanta utilidad.

Estos tres requisitos se vuelven prácticamente en indispensables a la hora de darle un uso correcto, porque en su conjunto nos permiten ejecutar múltiples acciones que en el caso específico del mouse, se le atribuyen a sus propiedades de desplazamiento y selección en ése medio virtual, donde no es posible hacer nada sin que esté presente esta suerte de apuntador. Porque es justamente a través de dicho intermediario que se logra el contacto entre la interfaz y el usuario, quien despliega coordinadamente las tareas que tiene en mente la persona que esté utilizando este dispositivo tecnológico, garantizando de un modo eficiente que la escogencia de los ítems se dé con la mayor precisión posible.

Beneficios del Mouse

Sin temor a equivocarnos, se trata pues de toda un instrumento versátil que en el pasado, se conectaba al procesador por cables RS-232 o PS/2, evolucionando hasta alcanzar hoy día las conexiones por puerto USB (Bus Universal en Serie) e incluso inalámbricas por medio del sistema infrarrojo. Llamado igualmente como ratón por su traducción al español que, a su vez, nos recuerda a la semejanza que tiene con este pequeño roedor, consta de dos botones (derecho e izquierdo) que dependiendo del diseño, pueden ir o no dispuestos a los lados de una pieza circular que gira ascendente o descendentemente al ser pulsado con los dedos, conocido como botón central o scroll.

La ventaja de contar con este complemento a la hora de usar la computadora es que, no sólo podemos movernos dentro del sistema operativo en particular que empleemos, sino que además aunado a ello está la opción de decidir qué programas, archivos o páginas web queremos abrir o cerrar en un momento dado. Otra de sus funciones es que también podemos señalarlos, seleccionarlos y cambiarlos de lugar, así como pasar de una carpeta a otra con el clic (acción de pulsar y soltar) que hagamos en sus botones o bien, escoger textos de distintas extensiones para resaltar.

Pero aparte, no se limita únicamente a este aspecto de movilidad, puesto que a la par tiene como atributo el ayudarnos en la búsqueda y edición de archivos y hasta de dibujos, puesto que se pueden hacer trazos de varias dimensiones que, asimismo, son factibles en ciertos juegos de ordenador que así lo requieran. Por último, el botón de scroll nos facilita el subir o bajar una página o, hasta en el plano multimedia, el volumen que tenga un archivo de audio o video, sin necesidad alguna de tener que realizarlo de forma manual marcando y arrastrando con el cursor la barra desplazadora, que por lo general se ubica del lado derecho de la pantalla.

Tipos y uso del Mouse

Controlado por nuestra mano que se encarga de trasladarlo en un espacio delimitado sobre una superficie lisa, suele estar elaborado de un material plástico relativamente resistente y compuesto por algo más que botones, ya que internamente estará dotado de uno u otro elemento que lo hace distinguible entre los demás y, en base a esta característica, se le concederá su clasificación. Variando en cuanto a su presentación que puede ser de diferentes tamaños, así como también de diversas apariencias, tenemos que actualmente se continúa empleando como accesorio en su versión tradicional, que se conforma por dos tipos: el mecánico y el óptico.

Claro está que existen otras ramificaciones, como los lápices o plumas mouse que son diseñados para dispositivos específicos como las tablas digitalizadoras y, más recientemente, para las tablets, los teléfonos inteligentes y artefactos afines de pantalla táctil; a futuro, quizá las órdenes que se les dicten sean más intuitivas, con tan sólo utilizar los ojos o la voz. Pero mientras tanto, este recurso que hasta en las laptops pasa a sustituir fácilmente al touchpad o panel táctil por la comodidad que brinda, para su funcionamiento dentro del software debe hacer una conversión de lo análogo a lo digital, con una transformación en la interfaz de cada uno de los pulsos ejercidos sobre él.

En el caso del mouse mecánico, este paso de la información se procesa en cuanto se contabilizan los movimientos efectuados por las dos ruedas internas o rodillos que se activan por el contacto de una esfera que posee en la parte inferior, la cual permite el desplazamiento del accesorio sobre la almohadilla o mousepad, interpretando en el sistema lo que dichos sensores emiten como señales para convertirlos en los mandos del cursor. En cambio, el mouse óptico dista mucho de estos instrumentos un poco rudimentarios, porque se vale de otro tipo de sensor como lo es la luz, que será la encargada de detectar la oscilación al capturar el rebote que ésta haga sobre la superficie que la refleja.

A su vez, existen otras clasificaciones entre las que se destacan el mouse de láser que al igual que el óptico, tiene como sensor un haz de luz pero de láser que es imperceptible por nuestra visión, contando de más exactitud con una orientación que también se da de manera horizontal sobre la alfombrilla, en la que es altamente sensible al mínimo contacto y por algo es el predilecto de quienes trabajan en el área del diseño gráfico.

Y el último en ocupar esta categoría, es el mouse de bola táctil o trackball que reconoceremos por su aspecto que es completamente diferente al no tener dos o tres botones, sino uno completo giratorio el cual se impulsa por la mano y el dedo pulgar, siendo ideal por la reducción de espacio y esfuerzo que implica, lo cual lo hace perfecto para trabajos complejos como la navegación marítima.

Fuente| Wikipedia

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