Para qué sirve el periscopio

Introducción

La observación es una actividad que atrae al ser humano. Desde fotógrafos hasta en la guerra, siempre ha sido necesario apreciar el ambiente que nos rodea. El hombre siempre ha deseado mirar más allá de lo que sus posibilidades físicas le permiten. Y para ello ha creado diversos instrumentos, ya sea el telescopio para introducir su mirada en el espacio infinito y admirar los cuerpos celestes, o sorprenderse con el mundo invisible solo perceptible por el microscopio. Pero siempre como afanado explorador requiere de más recursos técnicos para dominar el mundo.

Historia del periscopio

Así, en esa búsqueda incesante se llegó al periscopio, aunque con certeza no se sabe quién fue su invento, si se conoce que fue patentado por la norteamericana Sarah Mather en 1845, quien lo describió como un tubo al que se le había añadido una lámpara en un extremo y que podía ser sumergido en el agua para percibir distintos objetos, revisar el estado de los cascos de los barcos  y que no estaba exento de beneficios para la pesca y construcción de canales.

Su invención facilitó la observación desde una posición oculta. Pero antes en 1430 Johann Gutenberg hacía periscopios que ponía a la venta entre los peregrinos que participaban de las festividades religiosas, lo que les facilitaba mirar desde posiciones lejanas las figuras de los santos que eran sacados en procesión. Tiempo después Johannes Hevelius (1611-1687) estudió las potencialidades del periscopio en las guerras.

Pero fue en 1864 que Thomas Doughty utilizó el periscopio en la exploración del río Rojo. Más adelante, en el año 1893 fue usado por primera vez en un submarino. Dicho aparato es un instrumento óptico de forma tubular que posee espejos o prismas colocados en ángulos de 45º con respecto a la línea vertical del tubo que los sostiene. Etimológicamente la palabra proviene del griego y está formada por el prefijo “peri” que significa alrededor y el verbo “skopein” que es sinónimo de observar.

Se puede decir sin la menor duda que el periscopio es el ojo de los submarinos, ya que permite observar objetivos estando sumergidos. Durante la Primera Guerra Mundial fue de uso regular por los soldados que combatían en trincheras. El periscopio funciona en base a la reflexión de la luz. Al principio los periscopios eran muy sencillos.

Se trataba de una estructura tubular que tenía en la parte superior un prisma de reflexión total que proyecta la imagen en otro prisma ubicado en la base. Gracias al desarrollo posterior del sistema de lentes ópticos del aparato fue que los submarinos pudieron maniobrar con mayor libertad bajo las aguas.

Beneficios del periscopio

El periscopio ha permitido que los submarinos exploren la superficie del mar sin necesidad de exponerse al enemigo. Con dicho instrumento se obtiene una visión de 360º. Sobre tierra el instrumento permite observar el campo enemigo y dirigir el lanzamiento de armas de fuego. Más allá del ámbito militar y las acciones de guerra, resulta de gran utilidad para la observación a distancia en medio de la multitud cuando se está en un espacio público.

El periscopio permite: 

  • Observar barcos y aviones sin poner en riesgo al observador.
  • Mirar sobre la cabeza de las personas en una multitud.
  • Estimar las distancias cuando se planifica un ataque
  • La navegación astronómica cuando se encuentra un submarino sumergido.
  • Facilita la navegación por marcaciones costeras por inmersión.

Tipos de periscopio

El periscopio ha permitido acortar distancias en sentido de visualización. Sin embargo, se puede clasificar acorde a su uso. Como sabemos, el periscopio tiene mayor uso en el mundo de las guerras, y estas han permitido determinar dos tipos:

Periscopios de ataque: posee un cuerpo muy delgado, de esta manera, al enemigo se le dificulta detectar su presencia. Permiten medir el ancho y alto del blanco hacia donde apuntar los torpedos. Son al estilo de unos binoculares. Dentro de su sistema, se incluye una calefacción, la cual evita que los lentes del periscopio se empañen.

Periscopio de navegación u observación: su contextura es más gruesa. Esto es debido a que posee un sistema de iluminación mucho mejor, de esta manera, la transmisión de la luz se efectúa mucho más fácil. No solo son utilizados para observar alrededor, sino que permiten la posibilidad de medir distancias, fotografiar, y poseen sistema de aumento para las imágenes.

¿Cómo es el periscopio?

Los periscopios están formados por cuerpo tubular, que tiene un tamaño de 180 a 200 mm de diámetro, con una longitud de 7 a 9 metros. En la parte superior, se observa un extremo que pareciera una botella, este se encuentra el objetivo, mientras que en la base del periscopio está el ocular. Aunque su rango de visión forma un círculo, al mover el periscopio, el observador tiene la posibilidad de mirar el cielo. En el caso de que el submarino se encuentre bajo el agua, pero cerca de la superficie, el periscopio puede permanecer fuera, permitiendo la visibilidad del área.

Para qué sirve el periscopio

Aunque su uso no es netamente militar, es bastante reconocido dentro de este ámbito. Como podemos recordar, durante el desarrollo de guerras, es que logró llamar más la atención para su comercialización.

Uno de los elementos principales del submarino, es la presencia de un periscopio. Generalmente cuenta con dos: uno de observación, que permite tantear la zona e identificar los elementos que rodean al submarino, tal es el caso de aviones, barcos y hasta ataques que se estén realizando. El otro, se trata de un periscopio de ataque, el cual se utiliza para identificar el blanco y asestar un golpe certero.

También, en vehículos de guerra, se ha implementado el uso del periscopio. Esto ha permitido prevenir ataques a los vehículos, así como ir identificando cada uno de los enemigos que los rodean. De esta manera, los soldados quedan reguardados dentro, mientras tienen acceso a la visibilidad del campo.

Elaborar un periscopio

Como vemos, el periscopio es un elemento que te permite explorar espacios lejanos a tu vista, y fácilmente desde la comodidad de tu hogar, tú podrás elaborar uno fácilmente. Los materiales a utilizar son fáciles de conseguir, y hasta puede llegar a ser una actividad de reciclaje:

Necesitas:

  • Dos envases de cartón de leche, aproximadamente de un litro
  • Dos espejos de tamaño pequeño
  • Tijeras
  • Cúter
  • Cinta adhesiva o pegamento
  • Cinta adhesiva industrial

Instrucciones:

  • Toma las tijeras y corta cuidadosamente la parte de arriba de los cartones de leche. Elimina el olor y los residuos lavándolos.
  • Une los dos cartones de leche por los extremos que cortaste, y pégalos con cinta adhesiva. De esta manera, de quedará una sola caja alargada.
  • Toma uno de los espejos, colócalo casi en el extremo de la caja alargada, y marca el contorno. Luego toma el cúter, y recorta el rectángulo. Repite el mismo procedimiento con el otro espejo, ubicándote en el otro extremo de la caja pero en el lado opuesto.
  • Coloca cinta adhesiva en el fondo de la pared de la caja de cartón, e introduce el espejo. Pégalo formando un ángulo de 45º que permita observar en el reflejo fácilmente el otro extremo. Repite este paso con el agujero del otro extremo.
  • Para corroborar que ambos espejos estén en la posición correcta, mira desde uno de los agujeros y verifica que la imagen sea visible a tu ojo. Si no funciona, despega y reubica los espejos hasta que logres la posición correcta. Al final, usa pegamento para poder fijar permanentemente los espejos.

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