Para Que Sirve El Salmo 91

Introducción

Las personas en el contexto actual tienen necesidad de vivir la experiencia religiosa. En esa búsqueda los seres humanos se han acercado a los llamados libros sagrados, entre los que se hayan el Corán, El Avesta, Bhagavad Gita, El Bardo Thodol e indiscutiblemente la Biblia del cristianismo. Todos tienen gran valor, remiten a lo moral y colocan al hombre en tránsito hacia lo espiritual, estableciendo un diálogo con el misterio fascinante, lo aparentemente inasible se le revela de manera perfecta.

La Biblia en sus inicios

La Biblia se ha destacado por ser un extenso escrito por diversas personas, estableciendo en esta la historia que aconteció en el pueblo de Israel. Fue gracias al rey Ptolomeo II, que se inició este proceso de narrar la palabra del Señor. Toda esta parte ha sido conocida como el Antiguo Testamento. A pesar de que fue difícil lograr que permaneciera intactos los registros, recordemos que el material en el que en esa época se escribía, fácilmente podía ser destruido, por lo que muchos lucharon y reescribieron estos textos, con la intención que prevalecieran a lo largo de la historia.

Lectura de la Biblia

La lectura de la Biblia se ha convertido en una actividad reconfortante, para aquellos que se encuentran perdidos o en desesperación. Este libro se ha considerado de fácil interpretación, de tal manera que cada quien pueda hacer uso de cada uno de los pasajes en su favor, pudiendo servir de lecciones a lo largo de su vida. Las religiones se han encargado de impartir la Palabra del Señor, con la intención de que el aprendizaje que obtengamos de esta, pueda ser utilizado en nuestra vida diaria, alejándonos del pecado y las malas decisiones, que a la final solo logran afectar nuestra vida y tranquilidad.

Son muchos los libros que se pueden encontrar como apoyo para la resolución de problemas personales. En el caso específico de la Biblia, contiene muchos pasajes que han servido para la construcción de una mejor persona. Tal es el caso de los Salmos, que son un conjunto de cinco libros escritos aproximadamente entre los años 750 antes de Cristo y 110 después de Cristo. David, Asaf, Moisés, Hemán y Etán con amoroso cuidado trabajaron en la recopilación de muchos salmos.

El Salmo 91

En el caso del Salmo 91, su lectura se convierte en un oasis para el alma inquieta y signo de protección ante cualquier circunstancia. Se le asigna el poder de servir de escudo contra el mal. Permitiendo a las personas serenidad en la mente y quietud en el corazón; sin duda, condiciones indispensables para percibir la dinámica del mundo como hierofanía. Una manera también de fecundar y hacer que germine, desde las profundidades del espíritu, el ser en su totalidad ya liberado de las ataduras de los prejuicios.

Ya no es el cuerpo el perceptor del sentido oculto del Salmo 91, sino la dimensión otra que nos habita y nos impele a la búsqueda de lo ilimitado asido a la idea de Dios. El verso 2 es la puerta al mundo poderoso y mistérico, pues muestra la plena confianza en el poder de una fuerza superior. Hombre y Dios se hacen uno en el momento de la oración. Acto de entrega donde la experiencia es una profundidad carente de tiempo y de contexto espacial. La petición y la concesión es una simultaneidad solo aprehensible desde la fe. Dios, escudo y defensa, está allí, materializado en lo inmaterial, en un movimiento solo perceptible con los ojos del espíritu.

Lectura del Salmo 91

Abrir la Bíblia, y ubicarnos en el Salmo 91, nos llena de plenitud, ya que se sabe que automáticamente establerecemos una conversación muy estrecha con nuestro Padre Todopoderoso. Este apartado de la Bíblia es uno de los más fuertes que se pueden encontrar, ya que con el podemos crear confianza y creer en la voluntad de Dios.

En los versículos 5 y 6 se abre con franqueza la promesa de la protección, por eso hay que confiar. No hay porque temer. La noche se percibe como descanso y no debe encerrar por ningún motivo terror. La promesa es la mañana donde la luz es plenitud y enjambre de maravillas. Por eso la oración otorga confianza y ahuyenta lo negativo.

Despeja los caminos y guía acertadamente ante la toma de decisiones en momentos cruciales. Los salmos son la flecha que se dirige al blanco de lo profundo y captura la sonoridad del silencio. Todo es al mismo tiempo promesa y certeza irrefutable. El señor se manifiesta cuando nuestra actitud devocional es absoluta e irrefrenable.

Más adelante hallamos los versículos 7 y 8 que nos explican que en situación de aparente devastación el ser no debe dudar sobre el poderío de Dios. Todo conflicto hallará su paz y toda duda se disolverá.

Siendo el Señor refugio inexpugnable (versículos 9 y 10) no habrá amenaza tangible, solo una idea fugaz que se diluirá en las aguas de la serena confianza de un poder superior que siempre protege y nunca abandona. Para ello el hombre cuenta con ejércitos de ángeles guardianes (versículos 11 y 12). Nada fallará. Caminar será un transitar por triunfales puertas.

Orar sobre una roca de fe indubitable, aunque agitados los mares amenacen a nuestro alrededor. Orar y abandonarse a la idea salvífica de una eterna protección. No hay nada que temer, Dios siempre está.

Versículos 15 y 16: Dios promete atender todo llamado. El objeto será templar el espíritu y reconfortar el alma. Lo humano y lo divino en unidad trascendente. Por eso desde lo intemporal Dios pone a prueba a los seres humanos, quienes se entregan bajo los dictados de la fe. De un vivir desorientado se pasa a morar en estado de gratitud, epifanía serena, momento pleno, gozo ilimitado, tales son los estados del ser que se entrega apasionado al Amado.

Beneficios

El Salmo 91 abre la compuerta hacia la comunicación con El Perfecto. Crea la atmósfera adecuada y efectiva para tranquilizar la mente y promover la acción moral. Es un llamado a la plenitud y abundancia, en toda la extensión de la palabra. Fomenta una cultura del bienestar espiritual. En el plano mental produce sosiego. Crea las condiciones perfectas para el que confía en Dios.

La lectura del Salmo 91 permite crear mediante la oración un vínculo de comunicación más estrecho y sólido con el Señor. Cada una de las oraciones serán únicamente dirigidas a Él, siendo más personales en esta relación, por lo que fácilmente podremos cumplir su voluntad. Más que orar, se convertirá en una conversación, pudiendo lograr sentir más cerca a nuestro Padre.

Propiedades

El Salmo 91 gratifica, reconforta, alivia y empuja al andante en el sendero que conduce a Dios. Se convierte en el código de la trascendencia, en el punto de inflexión para el gozo de lo divino. Y como se dijo en el origen de todo: en el principio era el Verbo.

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