Para qué sirve la Bromhexina

Introducción

En más de una ocasión al padecer de gripe o tos severa es común que acudamos a la farmacia por nuestra cuenta o bien porque ya un especialista nos lo ha indicado para adquirir un jarabe en específico, con el cual iniciaremos el debido tratamiento para combatir la afección en particular que nos está causando dicho malestar, sin saber que es gracias a un magnífico componente que se emplea como base o bien entre los principios activos de esta fórmula medicinal para aplacar cierto tipo de dolencia física que se logra tal efecto curativo al cabo de poco tiempo con su uso constante.

Obtenido como un sintético de la vasicina que se extrae de una planta llamada Justicia adhatoda, es el clorhidrato de bromhexina ésa sustancia que será capaz de provocar una acción depurativa pero a nivel de las vías respiratorias de nuestro cuerpo las cuales empezará por descongestionar progresivamente, por lo que sería conveniente conocer las enfermedades puntuales para las que se recomienda así como su correcta administración tanto en jóvenes y adultos que por igual se pueden beneficiar ampliamente de los efectos positivos que puede surtir en el organismo, siempre y cuando se use de la forma correcta y sin excederse de la cantidad que se nos ha prescrito o que sugiere el empaque del producto.

Propiedades de la Bromhexina

Este medicamento que es absorbido entre el estómago y los intestinos y cuyos responsables de su metabolización son el hígado y el plasma, tiene propiedades expectorantes, mucolíticas y mucorreguladoras que empiezan a actuar al cabo de una hora tras haberse concentrado en el torrente sanguíneo, por medio de las cuales logra que la mucosidad atascada sea fácilmente disuelta para poder expulsarse como flema especialmente en quienes padezcan algunas leves irritaciones de garganta o de bronquios y también de influenza o catarro donde la viscosidad de estas secreciones va a verse notablemente disminuida.

También incide de un modo muy eficaz dado a su poder secretólico que ejerce una acción interna para favorecer la formación de moco de aspecto seroso (denso), el cual va a transformar en un fluido que sea más delgado sin adherirse al tracto respiratorio y así pueda viajar fácilmente a través de los cilios, que son ésos vellos de escasa longitud que se encuentran ubicados a lo largo de esta suerte de tubo que comunica a los pulmones con la cavidad nasal lo que repercute a su vez en un alivio casi inmediato a los síntomas producidos por la tos.

Beneficios de la Bromhexina

Un fármaco tan versátil como éste es sin duda alguna uno de esos que nunca pueden faltar en nuestro hogar a la hora de combatir cualquier afección respiratoria, pero veamos en cuáles casos en concreto puede ser de gran utilidad además de la gripe, tos y catarro y que quizá tal vez desconocemos:

  • Neumoconiosis, que es una enfermedad de los pulmones que se produce al inhalar polvo.
  • Traqueobronquitis, donde se inflaman tanto la mucosa de la tráquea como la de los bronquios y que se clasifica en asmatiformes, agudas y crónicas.
  • Profilaxis de tipo pre y post-operatoria, como consecuencia de complicaciones relacionadas con los pulmones y bronquios.
  • Bronquiectasias, que ocurre cuando las vías respiratorias mayores de los pulmones se ensanchan.
  • Bronquitis enfisematosa, que obstruye las vías aéreas y por ende deriva en una enfermedad de los pulmones de carácter lento y progresivo.
  • Bronquitis espástica, donde los bronquios sufren un cambio al empezar por inflamarse y estrecharse.
  • Neumopatías crónicas inflamatorias
  • Bronquitis
  • Asma bronquial

Todo esto es posible de tratar por la bromhexina que posee cualidades broncodilatadoras (para los pacientes asmáticos) y antiespasmódicas por las propiedades medicinales que contiene la planta de la cual es extraída, cuyo nombre señalamos anteriormente en la introducción de este artículo.

Dosis de acuerdo a la presentación de Bromhexina

Para cada caso en particular dependiendo de cuál sea la enfermedad por la que esté atravesando el paciente, se sugerirá tomando en cuenta su edad y peso la dosis más adecuada que puede ser prescrita por un médico, aunque generalmente lo más recomendable es emplearla de la siguiente manera estandarizada:

Por vía oral:

Jarabe: en lactantes y niños de hasta cuatro años: entre 1.25 y 2.5ml (de 1/4 a 1/2 cucharadita) cada ocho horas; niños de cinco a diez años: entre 5 a 10ml (1 a 2 cucharaditas) cada ocho horas y en niños mayores de diez años y adultos: 10 ml (1 cucharada) cada ocho horas.

Tabletas: niños entre dos y seis años: 4mg (1/2 tableta) dos veces al día; niños mayores de seis y hasta los doce años: 4mg (1/2 tableta) tres veces al día y en niños mayores de doce años y adultos: 8mg (1 tableta) dos veces al día.

Solución: niños entre seis y diez años: 5ml (1 cucharadita) cada ocho horas y en niños mayores de diez años y adultos: 10 ml (1 cucharada) cada ocho horas.

Por vía inhalatoria:

Aerosol (spray): en lactantes: 0,5ml (7 gotas); para niños: 1ml (15 gotas) y en el caso de adultos: 2ml (30 gotas) que se administrarán en cada inhalación, la cual se repite dos veces al día.

Por vía parental:

Ampolleta inyectable: sólo en situaciones realmente graves por alguna complicación en las vías respiratorias, así como en el pre y post-operatorio por afecciones relacionadas con un exceso de mucosidad, se emplea una ampolleta por vía venosa (por un lapso no mayor a tres minutos) cada ocho a doce horas.

Algunas recomendaciones sobre la Bromhexina

A pesar de que existe una administración de cada presentación tal y como se describió previamente, es mejor asegurarse con su doctor de cuál es la forma más correcta de usar esta medicina que debe tratar de almacenar herméticamente lejos del calor, la humedad y por supuesto del alcance de los niños, aparte de consultarle las contraindicaciones que existen si está en período de gestación o lactancia o bien si padece de alguna enfermedad crónica, úlceras o alergia a los componentes que presenta la fórmula y si toma otros fármacos que puedan tener interacción con la misma.

En el caso de pacientes que sufren de insuficiencia a nivel de los riñones o el hígado la depuración de los metabolitos de la bromhexina puede darse en menor proporción comparado con quienes no padezcan de tales afecciones, por lo que sólo un profesional de la salud considerará si debe o no recetarla en estas situaciones específicas; será común que haya un aumento de las secreciones provenientes de los bronquios durante su empleo, lo cual es totalmente normal así como presentar estados de somnolencia, de modo que es importante que no conduzca ni trae de controlar maquinaria pesada mientras está bajo estos efectos.

Posibles efectos secundarios de la Bromhexina

Aparte de los antes mencionados, puede que algunas personas presenten ciertas reacciones adversas que se dan muy raramente y se manifiestan con:

  • Malestar estomacal, náuseas, vómitos y diarrea
  • Dolor abdominal
  • Angioedema (hinchazón bajo la piel con una sintomatología muy parecida a la urticaria)
  • Broncoespasmo
  • Sarpullido
  • Anafilaxia (un tipo de alergia considerada como grave que se expande en todo el cuerpo)

De ser recurrentes, lo ideal es que suspenda su uso de inmediato y llame cuanto antes a su médico a fin de que le indique si debe parar el tratamiento o reducir la dosis; otros síntomas que deben alarmarnos aunque son menos frecuentes, pueden ser lesiones a nivel de los tejidos y las mucosas como consecuencia de los síndromes Stevens-Johnson o de Lyell, para los cuales debe comunicarse lo más pronto posible con emergencias para detener una complicación que se desencadene de los mismos.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.