Para qué sirve la cebolla

Introducción

Entre toda la amplia gama de ingredientes que tenemos para escoger a la hora de elaborar un delicioso almuerzo o simplemente una refrescante ensalada, siempre nos vamos a topar con esta singular verdura de forma redonda de un sabor tan fuerte que si estamos desacostumbrados a su utilización, justo cuando la piquemos notaremos que ése olor concentrado y característico que posee nos puede llegar a producir inevitablemente algunas lágrimas en los ojos, aunque es una reacción totalmente normal de nuestro cuerpo que no debe ser razón de alarma en ningún momento ya que por el contrario son más las ventajas que tiene para ofrecernos.

Sea que la incorporemos cruda o cocida en nuestras comidas e incluso como un aderezo de salsas o guisos, lo cierto es que más allá de la presentación están sus cuantas bondades para la salud que son de larga data quedando constancia de ello en diversos registros históricos que se remontan a los tiempos del antiguo Egipto, donde alcanzó una gran fama y popularidad debido a sus cualidades positivas que se extendieron como remedios caseros capaces de dar fin a varias afecciones que lucían incurables y se propagaban como verdaderas epidemias en aquél entonces, razón por la cual aún en la actualidad sigue teniendo vigencia su increíble versatilidad al usarse gastronómica y medicinalmente.

Propiedades de la cebolla

Estando emparentada con otro vegetal de tipo bulbo como lo es el ajo, pertenece a un grupo de plantas llamado liliáceas y la misma se extrae desde el subsuelo, por ende contiene un sinfín de nutrientes que nos van a favorecer ampliamente al incluirla en nuestra alimentación cuyas protagonistas son las vitaminas A, B, B9 (ácido fólico), C y E que junto a sus principales minerales tales como el azufre, calcio, fósforo, magnesio y potasio se combinan y son ideales para proporcionar ésa energía y vigor que nuestro organismo necesita para desempeñar sus funciones vitales, por lo cual es imprescindible que siempre la tengamos presente en nuestras cocinas para beneficiarnos con su ingesta.

Sin olvidar sus magníficas propiedades antisépticas y terapéuticas que se pueden aprovechar para combatir infecciones, quedando demostrado que en la antigüedad llegó a ser empleada en casos realmente graves que ameritaban tratamientos de extrema urgencia para salvaguardar la vida de pacientes con enfermedades mortales como la cólera o el tifus, en los que su eficacia comprobada llegó a ser igualmente explotada en los tiempos álgidos de las guerras para dar alivio a las dolencias pero a la vez también cicatrizar heridas en personas que sufrieron las terribles consecuencias de estas situaciones donde los recursos eran muy limitados y se debían ingeniar métodos con las provisiones que se tuviesen a la mano.

Beneficios de la cebolla

Para sorprendernos aún más de lo provechosa que es, demos ahora un vistazo a todos los padecimientos que ataca desde la raíz y que muy probablemente hasta hoy no teníamos la menor idea de que pudiese contrarrestar:

  • Ya sabemos que es la enemiga número uno de las bacterias que desencadenan infecciones en el cuerpo, por consiguiente no en vano es una aliada para tratar aquéllas que tienen lugar a nivel urinario como la cistitis y otras como la salmonela.
  • Ésa particular sensación de picor que nos queda tras consumirla, es capaz de activar la circulación de la sangre por lo que combate las enfermedades producidas por el frío y gracias a un compuesto llamado aliina contribuye a mejorar los problemas cardiovasculares.
  • Al favorecer el flujo sanguíneo en nuestro cuerpo, también será efectiva para nivelar el colesterol malo que es el principal responsable del desarrollo de múltiples afecciones cardíacas.

  • Pero además por dos componentes valiosos que posee como lo son los flavonoides y la quercetina, es idónea para promover la segregación de insulina y bajar el azúcar presente en la sangre, por lo que es perfecta para pacientes diabéticos.
  • Por su contenido de azufre está indicada como un potente bactericida que despeja las vías respiratorias, liberándolos de ésos intrusos externos que provocan resfriados, tos, gripe, catarros, bronquitis y faringitis.
  • Es además un diurético y desintoxicante totalmente natural, que nos va a ayudar a expulsar todas ésas sustancias tóxicas y líquidos que están de más en nuestro organismo, impidiendo que las retengamos y se formen enfermedades como la gota.
  • Y, por si fuera poco, no sólo nos beneficia por dentro, sino también por fuera al cuidar nuestra piel y el cabello limpiando todas ésas impurezas que al acumularse, obstruyen los poros y generan irregularidades en dichas áreas por un exceso de sebo o grasa; en consecuencia, es ideal para devolverles una apariencia sana y lozana.

Otros datos de interés sobre la cebolla

  • Si se consume al natural sin someterla previamente a cocción, como en una ensalada por ejemplo, facilita la digestión y ayuda a equilibrar las funciones del hígado; en cambio, si preferimos cocinarla, puede ser recomendada para personas con problemas de estreñimiento y gases estomacales e igual sucede con el té o la infusión que se obtiene al hervir su piel en agua, el cual tiene un efecto de alivio inmediato a los trastornos gastrointestinales.
  • Otro grupo de minerales esenciales que se encuentran presentes en la cebolla aunque en menor medida, son el cobre, hierro, manganeso, selenio y zinc y como su pariente vegetal -el ajo- contiene aliina que se trata de nada más y nada menos que un elemento que evita la formación de los trombos al diluir la sangre, por ende es adecuada para pacientes con enfermedades producidas por una mala circulación tales como arterioesclerosis o hipertensión.

  • Fue empleada dentro de algunos ritos de carácter netamente religioso durante los años 4.000 a.C y es a partir de ése momento en que empieza a conocerse su propiedad sanadora, llegándola a calificar como un ingrediente capaz de curar cualquier tipo de afección que quizá se pudo evidenciar aún más en la Segunda Guerra Mundial, donde las personas eran sometidas a la inhalación de los vapores que se emanaban al hervir la pasta obtenida de esta verdura tan versátil.
  • Las preparaciones de la cebolla son muy variadas y la podemos encontrar presente en los encurtidos o escabeche (especialmente las de menor tamaño); asada, al horno, rebozada o frita, al igual que en caldos o sopas -que son perfectos para reducir medidas y para la tos-, pero además en bebidas curativas que se preparan a partir de su zumo como lo son los vinos, decocción, infusiones, almíbar y el jugo netamente de cebolla que nos brindarán todos ésos beneficios que ya conocemos.

  • Por el flavonoide y los compuestos sulfurosos que tiene, puede disminuir las alergias cutáneas pero aparte el sebo en las pieles con tendencia a la grasa que es la causante de los barros y espinillas, sin dejar de lado que dentro del amplio mundo de la cosmética también es el zumo que obtenemos de ella el que le aportará más brillo, fuerza y crecimiento sin caspa a nuestro cabello evitando su caída en exceso y la debilidad o quiebre.
  • Si deseamos adquirir las mejores cebollas del mercado, hay que cerciorarse para hacer una buena escogencia donde nos fijemos a detalle de cómo sea el aspecto que ésta tenga tras examinarla minuciosamente, sin dejarnos llevar por la primera impresión ya que como bien reza la expresión popular las apariencias engañan y en este caso en particular tenemos que verificar que al sostenerla sea firme y no esté corrugada en su superficie; aquéllas que presenten tal característica o bien, estén blandas o con brotes verdes, ya están pasadas y no vale la pena adquirirlas.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.