Para qué sirve la Clorfenamina

Introducción

Una de las situaciones que más nos incomodan en la vida cotidiana es cuando al estar expuestos a cierto tipo de agentes de nuestro entorno éstos empiezan por ingresar a nuestro organismo causando una serie de malestares, debido a que sabemos somos intolerantes a sus componentes producto de un conjunto de antecedentes en los que hemos evidenciado tales consecuencias nefastas o bien, porque hace algún tiempo atrás se nos fue practicada una prueba de laboratorio donde se demostró que desafortunadamente hay una o más sustancias en específico las cuales resultan contraproducentes para nosotros por lo que es imperante mantenernos lo más alejados posible de ellas.

Pero lamentablemente la realidad es otra y por más que tratemos de evitar tales circunstancias desagradables por los múltiples síntomas que padecemos por su causa siempre habrá un determinado momento e incluso ciertas temporadas del año en las que hasta se exacerbarán, por tal razón se hace sumamente necesario que aparte de adoptar las medidas suficientes como para contrarrestar tales efectos negativos que repercuten en nuestro óptimo rendimiento y buen desempeño en las actividades diarias, cuando ya se nos ha salido de las manos y no tenemos el control sobre ello acudamos de inmediato a un consultorio médico para que posiblemente nos indique un medicamento como éste.

Propiedades de la Clorfenamina

Conocida como clorfenamina y también bajo el nombre de clorfeniramina se trata de un fármaco con propiedad antihistamínica que es capaz de bloquear la acción que se produce cuando se libera una amina idazólica llamada histamina, que consiste en un elemento químico el cual si se concentra en cantidades elevadas dentro de las células que forman a los tejidos de nuestro cuerpo puede empezar a producir distintas reacciones alérgicas, pero además tiene el poder de inhibir a otro compuesto tal como lo es la acetilcolina que al acumularse es la responsable inmediata en generar un descontrol sobre el equilibrio que normalmente mantienen los fluidos que al tener dicha dispersión activa los síntomas del resfriado.

Beneficios de la Clorfenamina

Porque puede ser que un profesional de la salud nos la haya indicado en caso de sufrir una intolerancia a ciertas sustancias o para disminuir los efectos del resfriado común, ahora conozcamos en cuáles otras afecciones se prescribe como tratamiento:

  • Alergias alimenticias y medicamentosas, así como las producidas por cosméticos, determinadas especies de plantas, pelo de animales, picaduras de algunos insectos y polen.
  • Conjuntivitis alérgica (ojos enrojecidos y llorosos)
  • Estornudos

  • Fiebre del heno
  • Flujo o secreción nasal ininterrumpido
  • Irritación e inflamación en garganta, nariz, oídos o piel (en este último caso pudiendo estar acompañada de una fuerte comezón por erupción a raíz de una infección viral como la varicela)

  • Rinitis vasomotora
  • Síntomas de la gripe
  • Urticaria

Dosificación de la Clorfenamina

Lo ideal es que siga exactamente la prescripción señalada por el doctor o un farmacéutico y complemente estos datos con las instrucciones contenidas en las etiquetas o folletos que trae el empaque del producto, que siempre se administra por vía oral ya sea en forma de cápsulas o tabletas y líquido (suspensión) justo antes o después de los alimentos por no más de una semana, tomando en cuenta la medición acorde con la edad del paciente de la siguiente manera:

  • Bebés de un año hasta veintitrés meses: 1 miligramo (2.5 mililitros) en dos tandas diarias, una en la mañana y otra por la tarde.
  • Bebés de dos años hasta niños de cinco años: 1 miligramo (2.5 mililitros) cada cuatro o seis horas, sin sobrepasar los seis miligramos diarios.

  • Niños entre seis y once años: 2 miligramos (5 mililitros) cada cuatro o seis horas, sin exceder los doce miligramos al día.
  • Niños mayores de doce años y adultos: 4 miligramos (10 mililitros) cada cuatro o seis horas, limitándose a los 24 miligramos diarios.
  • Adultos con más de sesenta y cinco años: 4 miligramos (10 mililitros) tres veces al día, teniendo como tope los 12 miligramos al día.

Efectos secundarios de la Clorfenamina

Antes de consumir clorfenamina es importante que primero se cerciore si no es alérgico a sus componentes para evitar una reacción adversa y de no tener inconveniente debe estar al tanto de que, a pesar de que un gran número de personas que la han utilizado no presentan mayor problema, puede ser normal que ocurran algunos síntomas como:

  • Cefalea o dolor de cabeza
  • Boca, garganta o nariz secas
  • Descoordinación
  • Dolor abdominal con náuseas y vómitos
  • Estreñimiento
  • Mareos

  • Inapetencia
  • Irritabilidad, especialmente en el caso de los más jóvenes
  • Opresión en el pecho
  • Problemas de concentración y al momento de orinar
  • Somnolencia
  • Visión borrosa

De empeorar o darse con más frecuencia de lo normal, deberá informarle a su médico cuanto antes a quien igualmente debe contactar con carácter de urgencia y suspender su uso de percibir otras señales de alarma en las que se destacan:

  • Alteración del ritmo cardíaco y del humor
  • Cansancio o fatiga sin razón aparente
  • Convulsiones
  • Erupciones en la piel, moretones, sangrado o urticaria

  • Escasa micción o ganas de orinar
  • Hinchazón de garganta, labios, lengua y rostro
  • Pérdida del aliento
  • Problemas respiratorios

En pacientes que sufren de asma crónica es altamente probable que empeore la tos con flema y en aquéllos que padecen de trastornos del corazón puede provocar una aceleración de los latidos, baja presión arterial, estados de ansiedad, sudor en exceso y temblores, quedando evidentemente contraindicado para ambos casos a menos que el especialista considere bajo su total responsabilidad y haciendo estricta vigilancia que son mayores los beneficios que los riesgos que se puedan derivar de su uso.

Recomendaciones sobre la Clorfenamina

Es imprescindible que aclare cualquier duda o inquietud que tenga en caso de padecer no sólo de asma o alguna afección cardíaca, sino también de una enfermedad a nivel de hígado o pulmones, glaucoma, diabetes, epilepsia, problemas para orinar (en el caso de hombres) por agrandamiento de la próstata, hipertensión, hipertiroidismo, tumor en glándula suprarrenal, úlceras o bloqueo tanto en el estómago como en los intestinos.

De igual forma advertir si está embarazada o tiene sospecha de estarlo, sobre todo durante los primeros tres meses de gestación o también si se encuentra en período de lactancia, incluso cuando hay evidencia de que hasta el momento no ha interferido en el desarrollo del feto o producido graves secuelas en los bebés amamantados teniendo que supervisar cada caso en particular y muy especialmente si se administra en niños menores de seis años.

Sabiendo el estado de somnolencia al cual nos puede inducir el uso de este fármaco así como lo hacen la gran mayoría de antialérgicos, hay que procurar mantenerse lejos de la conducción de vehículos o maquinaria pesada y no involucrarse en ningún tipo de tarea que demande mucha atención.

Es preciso recalcar que las bebidas alcohólicas y otras sustancias como la escopolamina y los antidepresivos tricíclicos, anticonvulsivos, antiespasmódicos, analgésicos narcóticos u opiáceos, relajantes musculares, tranquilizantes, tratamientos para la ansiedad y el Parkinson, las pastillas para dormir y otros medicamentos indicados por ejemplo para la fiebre del heno o el resfriado pueden entrar en interacción potenciando tal efecto de adormecimiento o bien reduciendo la acción de uno quedando por encima del otro; es entonces necesario que le haga saber al doctor qué otros productos farmacéuticos o naturales y vitaminas consume para descartar cualquier situación contraproducente.

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