Para qué sirve la Cortisona

Introducción

Los distintos sistemas que operan en nuestro organismo están tan conectados entre sí que, cuando se da algún tipo de situación inesperada que altere a tan sólo uno de ellos, se puede desatar toda una reacción en cadena buscando dar respuesta a dicha anomalía que trae consigo una sensación desagradable de dolor que es propia del tipo de afección en particular que se está empezando a gestar en el cuerpo, la cual se contrarresta de forma espontánea o bien con la utilización de un potente medicamento como éste cuando es insuficiente la acción que se ejerce de manera natural por intervención de tal elemento en específico.

Ya que por muy increíble que nos parezca existe dentro de nosotros, siendo una hormona que se produce a nivel de las glándulas suprarrenales, es decir, aquéllas que están asociadas con los riñones que se encargan de filtrar la sangre que fluye a través de las arterias y venas con ayuda del bombeo del corazón, de modo que no es para menos la importancia del papel que juega en el óptimo desempeño y estabilidad de todos los órganos para combatir desde las inflamaciones hasta las alergias e incluso los síntomas que se derivan por supuesto de una determinada enfermedad.

Propiedades de la Cortisona

Con una alta semejanza al contrastarla con la corticosterona, forma parte de un grupo de hormonas denominadas como esteroides que están ubicadas en el tejido adiposo y que a nivel químico recibe el nombre de corticosteroide, la cual a su vez se clasifica como glucocorticosteroide por su participación en el proceso de metabolización de los carbohidratos, las grasas y las proteínas de los que obtenemos energía, pero además de ello incide positivamente sobre los valores de electrolitos, fluidos, potasio y sodio manteniéndolos regulares por lo que es coadyuvante en el correcto funcionamiento de los sistemas endocrino, inmunológico, muscular, nervioso y óseo previniendo con ello las dolencias por su propiedad antiinflamatoria tan característica que da un alivio inmediato.

Beneficios de la Cortisona

Gracias al efecto que crea sobre el sistema inmune al limitar su capacidad de respuesta que si se exacerba es contraproducente puesto que origina molestias con presencia de hinchazón e inflamación en las zonas afectadas, veamos cuáles usos se le pueden dar para brindar una notable mejoría en el tratamiento de:

  • Alergia crónica y asociada al Edema de Quincke (reacción cutánea con aparición de urticaria e hinchazón por picaduras de abejas o avispas y el uso de materiales como el látex)
  • Algunos casos de cirrosis hepática (daño en la estructura del tejido que recubre al hígado)
  • Anemia aplásica y hemolítica
  • Artritis
  • Asma
  • Bursitis (hombros inflamados)
  • Dermatomiositis (hinchazón cutánea y de los músculos)

  • Desequilibrios endocrinos u hormonales, en sangre y del sistema inmune
  • Diversas afecciones tanto en los ojos como en la piel
  • Dolencias relacionadas con tumores e inflamación de los órganos afectados
  • Endocarditis (infección bacteriana que compromete al corazón)
  • Enfermedades autoinmunes, como la Enfermedad de Crohn (que involucra a los intestinos) y otras relacionadas con el colágeno
  • Epicondilitis o codo de tenista (molestia que se presenta recurrentemente en quienes practican este deporte)
  • Esclerodermia (desproporción en el desarrollo del tejido conectivo)

  • Espondilosis (degeneración en los discos y cartílagos que unen a las vértebras)
  • Insuficiencia suprarrenal (que puede provocar la Enfermedad de Addison)
  • Lupus eritematoso diseminado (el cual se da con manifestaciones cutáneas)
  • Mieloma múltiple (un tipo de alteración sanguínea)
  • Molestias en las rodillas
  • Nefrosis lipídica pura y síndrome nefrótico (con una alta concentración de proteínas en la orina)
  • Pacientes trasplantados

  • Poliarteritis nudosa (vasos capilares muy dilatados)
  • Problemas respiratorios
  • Púrpuras trombocitopénicas idiopática y trombótica (descenso en el volumen de las plaquetas contenidas en sangre)
  • Reumatismo articular agudo y psoriásico (alteraciones en los tejidos con hinchazón y dolor)
  • Secuelas de ciertos tipos de cánceres como la leucemia o el linfoma, desapareciendo junto a las sesiones de quimioterapia las células cancerígenas y asimismo, los malestares propios de la enfermedad (náuseas y vómitos) promoviendo en cambio una estimulación del apetito
  • Trastornos pulmonares crónicos y reumáticos
  • Tuberculosis aguda (otro tipo de infección también bacteriana, pero que afecta a los pulmones)

Clasificación de la Cortisona

Como hemos visto, esta hormona se encuentra presente en el organismo aunque bien valdría la pena acotar que en menor medida que el cortisol el cual se origina de la misma forma (en las suprarrenales), siendo más frecuente que se halle en mayores cantidades en ciertos animales como los roedores y se podría decir que a pesar de su poca producción en humanos es hasta más importante su rol que el del mismo cortisol puesto que da pie a la aldosterona, otra hormona del grupo esteroide ligada a los mineralocorticoides que mantiene el equilibrio interno que cuando falla propicia la inflamación y el dolor que se pueden prevenir con alguna de sus dos variantes:

  • Natural: se libera como un mecanismo de respuesta cuando nuestro cuerpo es sometido al estrés o a circunstancias más extremas donde haya un peligro latente, pero si deseamos favorecer su generación lo ideal será mantener una buena salud de nuestros riñones ya que son los órganos que se encuentran directamente enlazados con las glándulas desde donde proviene, sin olvidar que además de tomar suficiente agua también se debe complementar con un buen plan alimenticio donde destaquen los vegetales y los frutos cítricos con lo cual se puede combatir una que otra afección aunque no las de más intensidad como las alergias, la artritis o los desgarros musculares que sí necesitarán de un empleo tópico de esta sustancia artificial.

  • Sintética: obtenida como una muestra exacta de la natural que ha sido posible gracias a largos estudios científicos que determinaron la factibilidad de elaborarla en las inmediaciones de un laboratorio, es mucho más efectiva que la producida naturalmente debido a su aplicación directa sobre la zona de interés a tratar mediante vía cutánea, intraarterial o intravenosa que prolonga por un período de tiempo mayor el alivio y que es igualmente aprovechable para la administración vía oral con su presentación en tabletas de cinco o diez miligramos que son sumamente eficaces en la reducción de los síntomas propios de una reacción alérgica, pudiendo ser aparte un buen apoyo para tratamientos como la quimioterapia por ejemplo donde disminuye significativamente los padecimientos propios de las personas que sufren de cáncer.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la Cortisona

Si somos comedidos con su utilización siguiendo exactamente las recomendaciones que nos ha sugerido un profesional de la salud no habrá mayor inconveniente, ya que los riesgos se presentan cuando traspasamos los diez días y en casos más extremos los tres meses que provocan desde edema y problemas de retención de líquidos hasta pérdida excesiva de peso, lo cual en pacientes de la tercera edad se agrava con afectaciones a nivel óseo por una gran deficiencia de calcio que aumenta las fracturas a consecuencia de la osteoporosis; otras señales de alarma incluirán:

  • Agravamiento de la diabetes
  • Ansiedad, nerviosismo, depresión y dificultad para dormir
  • Tuberculosis de tipo pulmonar
  • Úlceras en el estómago

Si se emplea con una frecuencia desmedida no sólo desencadena una dependencia al fármaco, sino que también será causante de varias enfermedades que evidenciaremos posteriormente como:

  • Problemas de tensión y gastrointestinales
  • Descalcificación en los huesos
  • Fatiga crónica
  • Disfunción eréctil y esterilidad
  • Trombosis
  • Ictus (infarto cerebral)
  • Hipotiroidismo
  • Amenorrea (desaparición del período menstrual)
  • Retinopatía (una afección a nivel de la retina)
  • Diabetes mellitus, hiperglucemia o resistencia a la insulina
  • Acné severo
  • Hirsutismo (aparición de vello en zonas poco frecuentes)

 

Por lo que no será adecuado que quienes padezcan o hayan sufrido en el pasado de uno o varios de los síntomas antes descritos no se sometan a un tratamiento de cortisona, a menos que el especialista conociendo su historial médico determinó mediante un estudio exhaustivo que son mayores los beneficios que los riesgos que se pueden derivar de su uso responsable, por lo que será primordial aclarar con él cualquier duda o inquietud que surja y en especial si se encuentra bajo otras condiciones como puede ser en estado de gestación o en período de lactancia.

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