Para qué sirve la Equinacea

Introducción

Entre la infinidad de opciones terapéuticas que se pueden conseguir en medio de la extensa naturaleza hay una en particular que tiene múltiples cualidades positivas que aportan un extra a la salud, funcionando como todo un soporte que da ése refuerzo tan necesario para el organismo que constantemente está expuesto a miles de elementos que le disminuyen la fortaleza suficiente como para contrarrestarlos, de manera que así evite el decaimiento que es propio de un debilitamiento provocado por una afección que ha incidido negativamente dejando secuelas que perjudican a nuestro cuerpo si dichos agentes dañinos no son combatidos en el momento junto.

Por lo que se vuelve en algo sumamente primordial el hecho de contar con una alternativa que impacte de un modo que sea menos invasivo a diferencia de muchos productos químicos que encontramos en el mercado, saliendo a relucir en tales ocasiones una planta maravillosa como ésta que es un referente por excelencia si de bienestar físico en general se trata, la cual cuenta con un sinfín de características que bien valdría la pena conocer para no desestimarla a la hora de brindar vitalidad y al mismo tiempo protección a cada uno de los sistemas que se encargan de trabajar conjuntamente en el equilibrio orgánico.

Propiedades de la Equinacea

La equinacea es una hierba oriunda de América del Norte, más específicamente de los Estados Unidos, que crece en forma de arbusto y se halla directamente relacionada con un grupo de plantas denominado como asteráceas, pudiendo clasificarla en tres especies principales cuyos nombres científicos varían en echinacea angustifolia (la más popular), pallida y purpurea.

Estas se empezaron a implementar muy remotamente por las tribus nativas de dicho país quienes la emplearon mucho antes del auge que tuvieron los antibióticos por sus propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antialérgicas, antivirales y antioxidantes que se deben a sus componentes como lo son la vitamina C, polisacáridos, selenio, polifenoles, alquilamidas, zinc y flavonoides que son esenciales para dar mejoría o bien prevenir enfermedades.

Beneficios de la Equinacea

Pero los atributos que contiene no se enfocan únicamente en dar alivio a una serie de afecciones de salud, sino que además está indicada incluso a nivel estético transformando la apariencia de la piel y el cabello, por lo que ahora indagaremos en cuáles casos ejerce un efecto favorable que es aprovechable tanto en su ingesta como también en su aplicación tópica:

  • La principal función de la equinacea es que indiscutiblemente activa las células del sistema inmune (llamadas células T) y aparte una proteína (interferón), que son claves para combatir infecciones y por ende, otorgar una total protección de los órganos que son indispensables para tener una sensación de bienestar más prolongada.
  • Al subir las defensas gracias a las sustancias que posee como los ácidos cafeico y chicórico más la equinacina que estimulan la segregación de glóbulos blancos, es perfecta para disminuir el impacto de microbios y agentes contaminantes que afectan las vías respiratorias especialmente durante el invierno, que son causantes de malestares como la gripe o influenza, la tos, el resfriado común, la sinusitis, los catarros, la laringitis y de las complicaciones por infección de dicho sistema como bronquitis, faringitis y nasofaringitis.
  • Por su poder antiinflamatorio, es ideal para reducir el enrojecimiento y la hinchazón que pueden ser provocados por llevar un estilo de vida poco saludable, realizar ejercicios sin la debida moderación o simplemente, por una alteración cutánea como consecuencia de compuestos altamente irritantes para los tejidos.
  • Su acción efectiva en el cuidado de las células ayuda a mantenerlas en óptimas condiciones y favorece un sano crecimiento y desarrollo de las mismas, por lo que baja la probabilidad de padecer enfermedades de carácter autoinmune como el cáncer.
  • No sólo da alivio en procesos infecciosos y cuadros virales del sistema respiratorio, ya que participa en otros problemas como los que tienen lugar a nivel bucal (amigdalitis, periodontitis y gingivitis), oftálmico (orzuelos), urinario (sífilis y cistitis) y vaginal (candidiasis).
  • Ya que calma distintas dolencias no sería de extrañar que mejore significativamente aquéllas que se producen durante la convalecencia, incluyendo a los pacientes que se han sometido a un procedimiento dental.

  • Incide positivamente en la producción de una sustancia que se halla en la médula ósea (eritropoyetina) la cual repercute en el incremento de los glóbulos rojos, que al facilitar el paso del oxígeno por la sangre va a favorecer su circulación que contrarresta las molestias causadas por el reumatismo o la septicemia y despeja órganos vitales como los pulmones, el hígado y los riñones al depurarlos.
  • Además de bajar la fiebre y aliviar la migraña, ataca las indigestiones que dan origen a la halitosis (mal aliento) y contribuye a la buena salud bucal en general al detener la reproducción de los microorganismos nocivos.
  • Retarda la aparición de los primeros signos del envejecimiento como un buen antioxidante que es inclusive superior al ginkgo biloba y se ha determinado que es una fuente para prolongar la juventud, que no en vano nutre la piel hidratándola profundamente al punto de desaparecer las temidas líneas de expresión.
  • Asimismo, se sugiere para los abscesos y las hemorroides y ciertas afecciones de la piel como el acné, la psoriasis, el eczema, los forúnculos, las picaduras, las heridas y las quemaduras.
  • Aparte de contener vitamina C, igualmente tiene otros nutrientes entre los que se destacan las vitaminas A y E y los minerales esenciales como el cobre y el hierro, además de las proteínas y los carbohidratos que bien pueden combatir la fatiga al inyectarnos una dosis extra de energía, que podría beneficiar a pacientes con déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Por último, al ser coadyuvante en la buena irrigación sanguínea que llega hasta el cuero cabelludo va a potenciar el crecimiento del cabello y a la vez acabará de raíz con la caspa.

Usos de la Equinacea

Existen varias presentaciones de la equinacea y dependiendo de cada una de ellas se ajustará la dosis correspondiente que siempre se administrará por vía oral de la siguiente manera:

  • Cápsulas: dependiendo de factores como la edad, el peso y la enfermedad que tenga el paciente, lo normal son dosis de ochocientos miligramos a dos gramos al día, que se tomarán antes o después de comer con suficiente agua.
  • Gotas: sólo en el primer día que han aparecido los síntomas de la afección en específico, se ingieren veinte gotas cada dos horas que se graduarán a veinte gotas cada tres horas por un período de tiempo no mayor a los diez días.

  • Tabletas: la medida estandarizada que se aconsejan son dos tabletas al día por no más de cinco días.
  • Infusión: para el resfriado, durante el primer día se pueden tomar hasta cinco tazas que pasarán a sólo una diaria completando cinco días en los que si aún no se nota mejoría, es propicio contactar a un profesional de la salud.

Si deseas preparar el té, puedes adquirirla orgánicamente en una tienda naturista o herbostería y proceder de la siguiente manera para aprovechar todas sus bondades:

  • En una olla, calentamos a fuego moderado entre ocho y dieciséis onzas de agua
  • Incorporamos un puño que contenga raíces, hojas y flores de equinacea
  • Tapamos bajándole la intensidad al fuego y esperamos que se cocine por quince minutos
  • Apagamos y colamos la mezcla antes de servir, la cual se consume fría o caliente y puede endulzarse con un poco de miel

Para darle un refuerzo al sistema inmune, se tomará por un aproximado de cinco o diez semanas pero teniendo en cuenta que lo más idóneo es hacerlo por siete semanas como máximo y tomando un descanso de dos a tres semanas, que será suficiente para que el organismo procese todos sus componentes que impiden la evolución de las enfermedades anteriormente señaladas.

Recomendaciones sobre la Equinacea

A pesar de ser un producto netamente natural, no olvidemos que cada cuerpo tiene un grado de tolerancia distinto y es indispensable que esté atento a las señales que éste emita mientras está siguiendo un tratamiento con dicha planta medicinal, ya que en algunos desencadena reacciones alérgicas que pueden ir con alteraciones cutáneas (urticaria), dificultad para respirar o en casos más graves shock anafiláctico (desmayo, palidez, sudoración fría y pérdida del conocimiento); queda totalmente prohibida para mujeres embarazadas o en período de lactancia, pacientes con artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus o trastornos inmunológicos y en quienes consuman fármacos inmunodepresores y sustancias ricas en cafeína porque pueden restar su eficacia.

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