Para qué sirve la Gentamicina

Introducción

El sistema inmunitario es una herramienta inherente a la anatomía humana, el cual actúa como una verdadera capa protectora que nos blinda de todos los agentes del entorno que posibilitan la inoculación de alguna partícula perjudicial para nuestra salud, siendo entonces ésa barrera entre nuestro cuerpo y el exterior que va a prevenir un sinfín de enfermedades. Tiene un largo alcance para bloquear aquéllos intrusos que se hallan presentes en el ambiente, inhibiendo la acción dañina que puedan provocar cuando pasan a adueñarse de algún espacio en particular del cuerpo, sea a nivel de los tejidos e incluso de un órgano específico que llegan a invadir.

Sin embargo, pareciera que no siempre es suficiente y a veces no nos basta contar con éste complejo mecanismo de defensa natural que se basa en toda una estructura bien definida y perfectamente diseñada para tal fin, debido a ciertas circunstancias que ponen en jaque la eficacia del mismo a pesar de que no hay dudas de su función primaria. Será entonces bajo estos determinados momentos, en los que pueda presentarse una irregularidad producto de un desequilibrio orgánico que se requiera de un apoyo extra, contando con el refuerzo de un fármaco efectivo que fungirá de intermediario para combatir a ésas visitas tan indeseables.

Propiedades de la Gentamicina

La gentamicina es un antibiótico que abarca un amplio espectro al quedar inserto dentro de un grupo conocido en el mundo de la medicina como aminoglucósidos, es decir, se trata de un compuesto químico al cual se le confieren propiedades bactericidas y por ende, está catalogado como uno de los medicamentos más potentes de su clase que existen en el mercado. A diferencia de otros (bacteriostáticos) que sólo se limitan a contrarrestar el crecimiento y desarrollo de las bacterias, en cambio ataca de raíz tanto las de tipo Gram positivas como las negativas, impidiendo que precisamente se diseminen al eliminarlas completamente y así se facilite aún más la evolución al mejorar un cuadro infeccioso.

Beneficios de la Gentamicina

Son muchas las afecciones que se pueden ver altamente beneficiadas en cuanto se empieza a hacer uso de este magnífico producto farmacéutico, que en cuestión de pocas semanas e incluso a los días empieza a manifestar un indiscutible progreso que repercutirá favorablemente en el tratamiento de:

  • Abrasiones (lesiones cutáneas)
  • Abscesos (tejidos infectados)
  • Acné (erupción en la piel por glándulas sebáceas obstruidas)
  • Amigdalitis (infección en garganta que inflama las amígdalas)
  • Bacteriemia (bacterias en la sangre)
  • Blefaritis (infección que afecta a los párpados)
  • Bronconeumonía aguda (inflamación a consecuencia de una infección en los bronquios)
  • Bronquitis (infección como secuela de un resfriado que inflama los conductos bronquiales)
  • Conjuntivitis (inflamación de la membrana ocular que ocasiona irritación)
  • Dacriocistitis (infección del conducto lagrimal)

  • Dermatitis infecciosa (forma grave de un eccema crónico)
  • Eccema microbiano (empeoramiento de lesiones cutáneas por déficit inmunológico)
  • Empiema (infección que produce pus entre la parte interna de la pared del torax y el pulmón)
  • Encefalitis (inflamación cerebral de origen viral)
  • Endocarditis bacteriana (infección que afecta las válvulas del corazón)
  • Enfermedad de Ménière (afección del oído interno que causa pérdida de audición)
  • Faringitis (inflamación de la membrana que recubre a la faringe)
  • Flemón (absceso bucal)
  • Forúnculos (infección de los folículos pilosos)
  • Infecciones intrahospitalarias (aquéllas adquiridas dentro de un centro hospitalario)

  • Mastoiditis (inflamación en el hueso mastoideo ubicado detrás del oído)
  • Meningitis (infección que causa hinchazón en las membranas del sistema nervioso)
  • Meningoencefalitis (afección donde se inflaman tanto las meninges como el encéfalo)
  • Neumonía estafilocócica o por Klebsiella (inflamación de uno o ambos pulmones por determinadas bacterias)
  • Otitis media aguda (infección del oído medio) o externa maligna (infección grave del oído externo)
  • Osteomielitis (enfermedad que presenta inflamación en huesos o la médula ósea)
  • Peritonitis (infección de la membrana abdominal y visceral)
  • Pielitis (inflamación del área central del riñón o pelvis renal)
  • Pielonefritis (infección bacteriana que compromete tanto a la uretra como a los riñones)
  • Pleuresía (enfermedad infecciosa que ataca a los pulmones y el tórax)

  • Prostatitis (cuadro inflamatorio en el área que comprende a la próstata)
  • Quemaduras graves (que exponen a la piel a los agentes infecciosos)
  • Queratitis (hinchazón en la córnea)
  • Sepsis o septicemia bacteriana (infección en el torrente sanguíneo)
  • Sinusitis (inflamación de las mucosas nasales)
  • Úlceras venosas (aparición de llagas sobre venas varicosas)
  • Uretritis (hinchazón de la uretra por distintos microorganismos)
  • Ventriculitis (infección en los ventrículos craneales)

Administración de la Gentamicina

Como cualquier otro antibiótico, no será la excepción para este caso en el que necesitará la autorización previa de un profesional de la salud para poder adquirirlo en una red de distribución farmacéutica, sea en cualquiera de sus presentaciones para administración por vía intratimpánica, oftálmica, parenteral o tópica que requieren por igual de una prescripción médica. Dependiendo de cuál sea la gravedad de la afección que aqueje al paciente, la dosis más adecuada quedará ajustada a juicio del facultativo y sólo existen algunas medidas estandarizadas para su uso local, con aplicaciones iniciales de la crema de tres a cuatro veces diarias que se reducirán a dos o una en cuanto se note mejoría.

Mientras que en el caso de la solución para inyecciones intramusculares o intravenosas, se toma en cuenta la edad que tenga la persona afectada por la infección y se calculan entre tres y un máximo de seis miligramos por cada kilo de peso corporal, dividido en dosis de dos a tres cada día sin superar una semana de tratamiento y siendo en extremo vigilante cuando se emplea en pacientes con insuficiencia renal donde no debe sobrepasar los cinco o diez microgramos sobre mililitros de concentración de la gentamicina en la sangre.

Efectos secundarios de la Gentamicina

Teniendo en consideración cuál sea la fórmula que se utilice, habrá quienes experimenten algunas reacciones adversas que entran en la categoría de las comunes como:

  • Malestares estomacales
  • Urticaria
  • Comezón
  • Dolor en espalda y pecho
  • Irritación
  • Sensación de ardor
  • Agitación psicomotriz

  • Enrojecimiento cutáneo
  • Dermatitis
  • Irregularidades en las micciones y presencia de sangre al orinar
  • Retención de líquidos
  • Prurito
  • Palidez y escalofríos
  • Zumbidos en los oídos
  • Estados de confusión

Contraindicaciones de la Gentamicina

Al ser un componente tóxico, es prudente que se administre de la forma correcta porque su uso inadecuado acarrea una serie de problemas que afectan principalmente a los oídos y los riñones generando ototoxicidad y nefrotoxicidad respectivamente, los cuales son dos factores que se deben tener en cuenta a la hora de utilizarlo puesto que provoca daños severos que muchas veces son irreversibles.

Asimismo, quedará restringida en quienes presenten hipersensibilidad al principio activo u otros ingredientes que contenga a modo de excipientes para evitar una reacción alérgica e igualmente, en condiciones de embarazo o lactancia materna ya que puede inducir una malformación en el feto o bien comprometer la salud del bebé; no olvide consultar al doctor si no interfiere con otros medicamentos que esté tomando y aclare todas las dudas e inquietudes que tenga si es consciente de alguna enfermedad que le impida adquirirla.

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