Para Qué Sirve la Moringa?

La Moringa es una planta cuya popularidad viene en aumento, considerándole como un nuevo “súper alimento” gracias a su perfil altamente nutritivo; además de sus poderosas propiedades anti-inflamatorias, antioxidantes y protectoras de los tejidos entre muchos otros beneficios para la salud.

La Moringa oleifera, también conocida como rábano picante, es un árbol pequeño de países como la India, Pakistán y Nepal; cuyo uso se ha extendido durante generaciones en los países del oriente para tratar y prevenir enfermedades. Tal es el caso de su uso ante la prevención de la diabetes; las enfermedades del corazón; la anemia; artritis; enfermedades hepáticas y trastornos respiratorios, de la piel y digestivos.

Varias partes de la moringa pueden ser aprovechadas por sus propiedades medicinales; tales como las hojas, vainas, semillas, aceite, flores, raíces, ramas y corteza. Estas partes también pueden ser consumidas como alimento para la recuperación y mantenimiento de la salud. Es por algo que a esta planta se le conoce como el árbol de la vida.

Asimismo, la moringa se ha vuelto popular como suplemento natural de hojas en polvo; aunque las vainas, las raíces, la corteza, las flores, las semillas y las frutas también son comestibles. Se utiliza como remedio tradicional para muchas dolencias.

Beneficios del consumo de moringa

Existen diversos beneficios científicamente comprobados sobre el consumo de la hoja de moringa:

Posee un alto contenido nutricional

La moringa es una extensa fuente de vitaminas, de minerales y de aminoácidos. Su gran contenido nutricional también incluye porciones importantes de vitamina A, C y E; calcio; potasio; y proteínas.

Lucha contra los radicales libres

Como ya es bien sabido, los antioxidantes son aquellos que hacen frente a los radicales libres; nombre que reciben las moléculas que ocasionan estrés oxidativo, daño celular e inflamación. La moringa contiene antioxidantes que reciben el nombre de flavonoides, polifenoles y ácido ascórbico; y se encuentran distribuidos en sus hojas, flores y semillas.

Un estudio descubrió que los extractos de las hojas tenían mayor actividad antioxidante; amplia capacidad de eliminación de radicales libres; y una mayor inhibición de lípidos, proteínas y oxidación del ADN que las flores y las semillas.

En otras palabras, el papel de la moringa es vital en aqquellos que busquen prevenir el daño y la degradación que producenlos radicales libres en las  diferentes células de varios órganos del cuerpo; ayudando a mantenerlos saludables y funcionando de la manera más adecuada posible.

Combate la inflamación

La inflamación puede conllevar al padecimiento de enfermedades crónicas como la diabetes, problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares, artritis y obesidad. La moringa ayuda a disminuir la inflamación al eliminar enzimas y proteínas inflamatorias en el organismo. Por otro lado, el concentrado de hojas de moringa puede reducir  enormemente la inflamación en las células.

Ayuda a reducir algunos síntomas de la diabetes

El polvo de hojas de moringa se ha considerado eficaz para reducir los niveles de lípidos y glucosa; así como agente moderador del estrés oxidativo en pacientes con diabetes. Esto quiere decir que la moringa puede reducir el azúcar en la sangre y el colesterol y mejora la protección contra el daño celular.

Protege el sistema cardiovascular

El polvo de hoja de Moringa tiene beneficios para el corazón; en especial en el control de lípidos en la sangre, la prevención de la acumulación de placa en las arterias y la reducción de la tasa de colesterol.

Es buena para el cerebro

La moringa apoya la salud cerebral y la función cognitiva debido a sus actividades antioxidantes y neuropotenciadoras. También se ha probado como tratamiento para la enfermedad de Alzheimer; obteniendo resultados preliminares favorables.

De hecho, su alto contenido de vitaminas E y C combaten la oxidación que conduce a la degeneración de las neuronas, mejorando la función cerebral. Asimismo, puede regularizar neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina en el cerebro. Estos neurotrasmisores poseen un papel importante en la memoria; el estado de ánimo; la función orgánica; las respuestas al estímulo como el estrés y el placer; así como la salud mental en casos de depresión y la psicosis.

Protege el hígado

La moringa tiene importantes concentraciones de polifenoles tanto en hojas como flores; que resguardan el hígado ante la oxidación, la toxicidad y otros daños.  Asimismo, la moringa puede reducir el daño hepático, la fibrosis y la oxidación inversa en el hígado. El aceite de moringa también puede reponer las enzimas hepáticas a niveles normales; lo que reduce el estrés oxidativo y aumenta el contenido de proteínas en el hígado.

Recordemos que el hígado es responsable de la desintoxicación de la sangre; la producción de bilis; el metabolismo de la fructosa; el metabolismo de las grasas y el procesamiento de nutrientes; y solo puede cumplir estas funciones con la ayuda de enzimas hepáticas. Por ello, es sumamente importante que estas se conserven en niveles normales. Por ejemplo, niveles más bajos de enzimas hepáticas pueden afectar su capacidad para filtrar la sangre.

Contiene propiedades antimicrobianas y antibacterianas

La moringa tiene cualidades antibacterianas y antifúngicas que batallas contra las infecciones. Ha manifestado su eficacia eficaz contra ciertos tipos de hongos que generan infecciones en la piel; además de ciertas cepas de bacterias que ocasionan infecciones del tracto urinario y problemas digestivos.

Mejora la cicatrización de heridas

La moringa posee interesantes cualidades que ayudan a la coagulación de la sangre, y se encuentran presentes en sus hojas, raíces y semillas. Esto trae beneficios para la cicatrización de las heridas, así como una reducción en el tiempo de coagulación. En otras palabras, disminuye el tiempo de sanación ante el sangrado producto de heridas, cortes o arañazos.

Formas de consumo de la moringa

La moringa en polvo puede ser añadida a los batidos o ser consumida a través de tés. El polvo de la hoja se ha considerado seguro en estudios en humanos; incluso en dosis más grandes de lo normal. El polvo tiene un sabor suave, por lo que el té de moringa tendrá un sabor ligero y un poco terroso.

Sin embargo, el consumo del extracto de la semilla es algo que sí se debería evitar; puesto que se ha demostrado que poseen un nivel de toxicidad que afecta las células inmunes.

Cabe destacar que la moringa puede tener efectos laxantes en grandes cantidades; por lo que una dosis segura para introducirla en la dieta y evitar problemas digestivos es de ½ a 1 cucharadita por día.

Riesgos de la Moringa

Cabe destacar que como todo tiene su lado malo, los científicos recomiendan su consumo con cierto grado de comisura y moderación; dado que sus efectos secundarios pueden ser peligrosos, entre los que se encuentra la pérdida de sueño, un exceso de glóbulos rojos y la acidez.

La investigación de los riesgos y beneficios de la moringa data de hace más de 50 años. Su uso para combatir la hambruna en países pobres ha sido muy popular. EL problema está en que la gente desea consumirla de forma desmesurada e indiscriminada, dado que se piensa que no puede hacerles daño.

Sea cual sea el uso que se le dé a la moringa, se debe tener cuidado de consumirla de forma prudente. Todo en exceso es malo, y esta planta no es la excepción.

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