Para Qué Sirve la Penicilina?

Existen infinidad de medicamentos para todo tipo de afecciones, pero si hay un medicamento sumamente nombrado a nivel mundial es la penicilina. No todos conocen para qué sirve la penicilina; y para esas personas o quienes deseen saber más sobre los beneficios, propiedades y efectos secundarios de la penicilina, no cabe duda que aquí aprenderás todo lo que necesitas saber sobre ella.

Orígenes de la penicilina

La penicilina es uno de los primeros y aún predominantes agentes antibióticos más ampliamente utilizados en todo el mundo; derivado del molde de Penicillium. En 1928, el bacteriólogo escocés Alexander Fleming observó por primera vez que las colonias de la bacteria Staphylococcus aureus no crecían en aquellas áreas que habían sido accidentalmente contaminadas por el moho verde Penicillium notatum.

Aisló el molde, lo cultivó en un medio fluido y descubrió que producía una sustancia capaz de matar a muchas de las bacterias comunes que infectan a los humanos. El patólogo australiano Howard Florey y el bioquímico británico Ernst Boris Chain aislaron y purificaron la penicilina a fines de la década de 1930; y en 1941 una forma de administración inyectable de la droga ya estaba disponible para utilización terapéutica.

Tipos de penicilina

Los diversos tipos de penicilina sintetizados por varias especies del molde Penicillium se pueden dividir en dos clases: las penicilinas naturales, formadas durante el proceso de fermentación del molde; y las penicilinas semisintética. Debido a que es posible cambiar las características del antibiótico, se producen diferentes tipos de penicilina para diferentes propósitos terapéuticos.

Las penicilinas de origen natural, la penicilina G (bencilpenicilina) y la penicilina V (fenoximetilpenicilina) todavía se usan clínicamente. Debido a su escasa estabilidad en ácido, gran parte de la penicilina G se descompone a medida que pasa por el estómago. Como resultado de esta característica, es necesario administrarla a través de inyección intramuscular, lo que limita su provecho.

La penicilina V, por otro lado, típicamente se administra por vía oral; y es más resistente a los ácidos digestivos que la penicilina G. Algunas de las penicilinas semisintéticas también son más estables frente a los ácidos. Por lo tanto, pueden administrarse como medicamentos orales.

Todas las penicilinas funcionan de la misma manera, es decir, inhibiendo las enzimas bacterianas responsables de la síntesis de la pared celular en microorganismos replicantes; y activando otras enzimas para descomponer la pared protectora del microorganismo. Como resultado, son efectivos solo contra microorganismos que se replican activamente y producen paredes celulares. Por ende, tampoco dañan las células humanas, que fundamentalmente carecen de paredes celulares.

Ciertas cepas de bacterias previamente susceptibles, como Staphylococcus, han logrado crear una resistencia específica a las penicilinas naturales. Estas bacterias producen β-lactamasa (penicilinasa); una enzima que interrumpe la estructura interna de la penicilina; y destruye la acción antimicrobiana del fármaco. O bien, carecen de receptores de la pared celular para la penicilina; reduciendo en gran medida la capacidad del fármaco para entrar en las células bacterianas.

Esto ha conllevado a la fabricación de penicilinas resistentes a la penicilinasa, es decir, penicilinas de segunda generación. Si bien pueden resistir la actividad de β-lactamasa, estos agentes no son tan efectivos contra Staphylococcus como las penicilinas naturales; y se asocian con un riesgo aumentado de toxicidad hepática. Además, determinadas cepas de Staphylococcus se han hecho resistentes a la penicilinasa. Un ejemplo de ello sería el Staphylococcus aureus, con resistencia a la meticilina (SARM).

Para qué sirve la Penicilina – Beneficios y Efectos Adversos

Las penicilinas se utilizan como parte del tratamiento de infecciones de garganta, meningitis, sífilis y algunas otras infecciones.

Las penicilinas son útiles contra las infecciones en muchas partes del cuerpo, incluidas la boca y la garganta, las amígdalas, la piel y los tejidos blandos, orejas, los pulmones, y el corazón. Sin embargo, dado que muchas bacterias son resistentes a la penicilina, a menudo es aconsejable hacer una prueba de cultivo y sensibilidad antes de usar penicilinas. En algunos casos, solo existen unos pocos tipos de bacterias que pueden ser un problema, por lo que es apropiado usar una penicilina sin pruebas. Por ejemplo, los dentistas a menudo recetan penicilina para prevenir infecciones después de la cirugía dental.

Efectos secundarios y adversos de la penicilina

Por otro lado, los más importantes efectos secundarios de la penicilina son las reacciones de hipersensibilidad; como erupción cutánea, urticaria, hinchazón y anafilaxia, o shock alérgico. Las reacciones más serias son poco comunes.

Los síntomas más leves se pueden tratar con corticosteroides, pero generalmente se previenen cambiando a antibióticos alternativos. El shock anafiláctico, que puede suceder en personas anteriormente sensibilizadas en cuestión de segundos o minutos; puede requerir la administración inmediata de epinefrina.

Medicamentos que interactúan con la penicilina

Algunos de los medicamentos que quizás deba evitar o pedir consejo sobre si se toma una clase específica de penicilina.

  • Las píldoras anticonceptivas podrían dejar de actuar correctamente al ser tomadas al mismo tiempo que la penicilina.
  • Por lo general, se recomienda evitar tomar penicilina al mismo tiempo que un medicamento llamado metotrexato, que se usa para tratar algunos tipos de cáncer y afecciones autoinmunes graves, como es el caso de la psoriasis. Esto se debe a la combinación de los dos medicamentos puede causar una variedad de efectos secundarios desagradables y, a veces graves.
  • Puede presentar una erupción en la piel si se toma penicilina junto a un medicamento llamado alopurinol, que se usa para tratar la gota.
  • Medicina para la tiroides hiperactiva
  • Otros antibióticos
  • Anticoagulantes
  • Medicamentos anticonvulsivos como Depakote y Depakene
  • Medicamentos para la presión arterial como Capoten, Monopril y Lotensin

La lista anterior no incluye todos los medicamentos que pueden interactuar con las penicilinas. Es muy importante consultar a un médico o farmacéutico antes de que un paciente combine penicilinas con cualquier otro medicamento con o sin receta médica.

Aun así, las penicilinas generalmente son muy seguras. El mayor riesgo es una reacción alérgica, que puede ser grave. De hecho, es probable que las personas que han sido alérgicas a las cefalosporinas sean alérgicas a las penicilinas. Además, las personas con ciertas afecciones médicas o que toman ciertos medicamentos pueden tener problemas si toman penicilinas. Antes de tomar estos medicamentos, los pacientes deben asegurarse de informarle al médico sobre cualquiera de las siguientes afecciones:

Dieta baja en sodio

Algunos medicamentos para la penicilina contienen cantidades suficientemente grandes de sodio para causar problemas a las personas con dietas bajas en sodio. Los padres de los niños que siguen esta dieta deben asegurarse de que el médico que trata la infección conozca la dieta especial.

Diabetes

La penicilina pueden causar falsos positivos como resultados en los exámenes de glucosa en la orina para determinar si se padece diabetes. En dado caso, las personas con diabetes es importante que consulten con sus médicos para conocer si es necesario modificar su dieta o las dosis de sus medicamentos para la diabetes.

Fenilcetonuria

Ciertas y determinadas formulaciones de Augmentin contienen fenilalanina. Por ello, las personas con fenilcetonuria deben preguntar al médico si se disponen a tratarse con dicho medicamento.

Riesgos de infección por cándida

Con algunas penicilinas, particularmente los productos de amplio espectro, existe el riesgo de un mayor crecimiento de organismos que no se ven afectados por la penicilina. Esta situación puede conducir a infecciones por cándida de la boca y la vagina.

Para concluir, es importante tener en consideración que la mayoría de los efectos secundarios de la penicilina no son previsibles. La amoxicilina tiene una menor incidencia de diarrea que la ampicilina; por lo que se ha convertido en el fármaco preferido en la mayoría de los casos.

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