Para Qué Sirve la Vagina?

Es sorprendente la cantidad de desinformación que existe sobre la vagina. Dado lo fascinada que se encuentra la sociedad con el cuerpo femenino, sería certero pensar que estaríamos mejor informados pero tal parece que no todos saben ni siquiera para qué sirve la vagina.

La vagina es un tubo elástico y muscular que conecta el cuello uterino ubicado en el útero con la vulva y el exterior del cuerpo. La vagina está en la cavidad del cuerpo pélvico posterior a la vejiga urinaria y anterior al recto.

Mide alrededor de 3 pulgadas de largo y menos de una pulgada de diámetro, la vagina se estira para ser varias pulgadas más largas y muchas pulgadas más anchas durante el coito y el parto. La superficie interna de la vagina se pliega para proporcionar una mayor elasticidad y para aumentar la fricción durante las relaciones sexuales.

El revestimiento interno de la vagina está hecho de tejido epitelial escamoso estratificado no queratinizado. Esta tela proporciona protección contra la fricción a las capas subyacentes de la vagina.

Las secreciones acuosas producidas por el epitelio vaginal lubrican la vagina y tienen un pH ácido para prevenir el crecimiento de bacterias y levaduras. El pH ácido también hace que la vagina sea un ambiente inhóspito para los espermatozoides, lo que ha provocado que los machos produzcan un fluido seminal alcalino para neutralizar el ácido y mejorar la supervivencia de los espermatozoides.

En lo profundo de la capa epitelial se encuentra la lámina propia, una capa de tejido conectivo con muchas fibras de elastina que permiten que la vagina se estire. Una capa de tejido de músculo liso ubicada en lo profundo de la lámina propia permite que la vagina se expanda y contraiga durante el coito y el parto.

Alrededor del músculo liso está la capa más externa de la vagina conocida como túnica externa. La túnica externa es una capa de tejido conectivo irregular densa que forma la capa protectora externa de la vagina.

Funciones de la Vagina

Durante el coito, la vagina funciona como el receptáculo para el pene y transporta los espermatozoides al útero y las trompas de Falopio. La estructura elástica de la vagina le permite estirarse tanto en longitud como en diámetro para acomodar el pene. Durante el trabajo de parto, la vagina actúa como el canal de parto para expulsar al feto del útero y sacarlo del cuerpo de la madre. De nuevo, la elasticidad de la vagina le permite aumentar su diámetro para acomodar al feto. Finalmente, la vagina proporciona un pasaje para que el flujo menstrual del útero salga del cuerpo durante la menstruación.

En algunas mujeres jóvenes y niñas –no en todas, como se creía antes- la vagina está protegida desde el nacimiento por el himen. Este representa una membrana delgada que posee algunas perforaciones para facilitar la salida del flujo menstrual. Con el avance de la edad, ésta capa de piel se rompe debido a diversos factores. Entre ellos, destaca el uso de tampones, la actividad deportiva, la masturbación o el primer encuentro sexual.

Si bien la vagina es un órgano interno de la mujer que desenvuelve un papel vital en la reproducción de los seres humanos; tiene muchísimas más funciones, que pasarán a ser enumeradas a continuación:

  • Sirve como canal de paso y de salida natural para el flujo menstrual durante el período menstrual.
  • Sirve para eliminar el moco cervical que se produce en el cuello del útero momentos antes y posterior la ovulación.
  • Forma parte del conocido canal del parto; un túnel por el que sale el feto a la hora del parto y se descarta la placenta. Esto es posible debido al increíble grado de elasticidad que poseen estos tejidos que facilitan esta ardua labor.
  • La vagina es una cavidad que puede ser penetrada por el pene a través de la vulva, y es la responsable de fungir de recipiente del semen durante el coito, luego de la eyaculación del hombre.
  • A partir de la vagina es que los espermatozoides ascienden por medio del cuello del útero con el propósito de fertilizar el óvulo.
  • Es la responsable de propiciar la preselección de los espermatozoides, puesto que gran cantidad de ellos sucumben al establecer contacto con el medio ácido que se encuentra dentro de la misma.
  • Las glándulas de Bartolino se encuentran en la vagina, y son necesarias para producir la lubricación que facilita la penetración del pene. La sequedad en la vagina es ocasionada por un descenso de estrógenos en el cuerpo; lo cual ocurre a menudo luego de la menopausia, a veces tras el parto y durante la lactancia materna. Asimismo, esta sequedad puede ocurrir por culpa de algunos tratamientos médicos. Esto entorpece las relaciones sexuales, puesto que podría producir fuertes dolores a la mujer durante el encuentro sexual.
  • En el interior de la vagina se ubica el punto G, uno de los lugares que genera placer durante el encuentro sexual si se produce su adecuada estimulación.
  • El orgasmo permite que las paredes de la vagina se contraigan tras haber tenido relaciones sexuales o haber culminado la masturbación.

Recomendaciones para el cuidado de la vagina

Algunos consejos y recomendaciones para que la vagina se conserve saludable y de joven aspecto, son los siguientes:

Usar ropa interior de algodón

Las fibras inadecuadas en nuestra ropa interior pueden generar desde deformaciones hasta cambios en el PH de la zona íntima. Es por este motivo que debemos estar pendientes de qué tipos de tela le producen irritación o malestar.

La ropa interior de algodón es la más recomendable para prevenir las infecciones y hongos, debido a que permite que la piel transpire adecuadamente.

Debe abstenerse de usar ropa interior en mal estado, sucia o húmeda, ya que esto puede provocar candidiasis vaginal.

Cambiar de toallita con frecuencia

Es importante que cuando la mujer se encuentra atravesando su período menstrua, cambie la toallita al menos cada 4 horas; con el propósito de preservar la vagina saludable y limpia.

Correcta limpieza con el papel higiénico

Limpiar la vagina con una toalla de baño o con una toallita húmeda es algo no recomendado, pues se expone a la vagina a una innumerable cantidad de bacterias. En otras palabras, lo más recomendado es usar papel higiénico, y limpiar el área de adelante hacia atrás.

Lavar la vagina adecuadamente

La vagina debe ser lavada con agua tibia, puesto que el agua templada es más efectiva para eliminar bacterias y suciedad no deseada.

Mantén la vagina bien seca tras la ducha

La vagina amerita varios cuidados, entre ellos el secarla muy bien; esto para minimizar el riesgo de desarrollo de infecciones u hongos en la misma. Orina

Orina tras el encuentro sexual

La introducción de bacterias en la vagina durante el encuentro sexual es casi inminente; incluso pudiendo atravesar hasta la uretra, que mantiene una conexión con la vagina. Esto ocasiona todo tipo de infecciones bacterianas. Con el propósito de evitar estos sucesos, es importante orinar tras tener relaciones para que las bacterias salgan a través del mismo canal por el que entraron.

Hacer ejercicios que mantengan la vagina tonificada

Existen algunos ejercicios para mantener los músculos pélvicos en forma, o para recuperar su tersura natural tras el embarazo. Asimismo, estos ejercicios resultan muy buenos para el encuentro sexual en parejo.

Cuidado con el uso de lubricantes

La lubricación vaginal natural no siempre es la más óptima, es por ello que se debe tener especial cuidado con esta función de la vagina. Es importante utilizar un tipo de lubricante adecuado y recomendado por médicos para evitar afecciones que puedan lastimar a la larga a esta parte del cuerpo tan sensible.

Las duchas vaginales no son la mejor opción

Aunque es tomado como una costumbre tradicional, el lavado constante de la vagina con la técnica que se conoce como ducha vaginal puede ser sumamente nocivo para la salud de la vagina; puesto que su uso a menudo destruye la flora vaginal; lo cual ocasiona más daño que cualquier beneficio.

Visita regularmente al médico

La zona de la vagina es bastante delicada y no debe ser pasada por alto en los chequeos rutinarios de nuestro cuerpo. Hacer una cita con el ginecólogo al menos una vez cada dos meses es importante para detectar cualquier afección importante a tiempo, que pueda poner en riesgo tu salud o incluso tu vida.

El uso de preservativos

Usar preservativos es  un hábito seriamente recomendable para conservar un equilibrio en los niveles de pH del organismo; con el propósito de mantener un adecuado hábitat para las bacterias que en ella habitan.

Mantén una alimentación balanceada

Existen diversos estudios que han descubierto la importancia del consumo de ciertos alimentos para la mejora del aroma de las secreciones de la vagina, entre los cuales resaltan la piña y los arándanos. Por otro lado, una verdura que no huele tan bien también se ha sugerido que es buena para hacer más efectivos los mecanismos naturales de la vagina y mantenerla sana; estamos hablando, por supuesto, del ajo.

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