Para qué sirven los búlgaros

El término “búlgaros” se utiliza para definir a colonias de diversos organismos. En pocas palabras, son bacterias ácido lácticas o levaduras de origen ancestral, siendo estas benéficas para nuestro organismo. También se les conoce como kéfir de agua o de leche.

Muchos microorganismos se caracterizan por su capacidad de poder sobrevivir en el intestino. En el caso de los microbios de los búlgaros, estos absorben una gran cantidad de nutrientes, además de que pueden metabolizar ciertas macromoléculas, en donde se encuentran varias como los ácidos grasos.

¿Qué son exactamente los búlgaros?

Es un producto lácteo fermentado proveniente de la región del Cáucaso, y se compone de pequeños granos de una masa biótica simbiótica en donde se combinan lípidos, proteínas, bacterias prebióticas, levaduras. Todos estos ingredientes, se encuentran envueltos en una matriz polisacárida, conocida también con el nombre de “kefiran”.

En cuanto al aspecto de los búlgaros, estos gránulos tienen un aspecto bastante parecido al de un coliflor o palomita de maíz, dependiendo de la perspectiva de la persona. Por otro lado, cuentan con una textura blanda y gelatinosa, teniendo un tamaño que puede variar entre los 5mm y 2.5mm.

¿Para qué sirven los búlgaros de agua?

Los búlgaros traen grandes beneficios si se consume de manera moderada. Esto se debe a que son considerados como una fuente de calcio, magnesio, vitaminas del complejo B, fósforo, aminoácidos esenciales, vitamina K y proteínas de fácil digestión.

El kéfir cuenta con la facilidad de poder elaborarse tanto con leche como agua. Sin embargo, si se utiliza la leche fermentada, esta aportará aún más beneficios para nuestra salid, además de que tendrá menos contradicciones.

A pesar de ello, ambas preparaciones tienen propiedades positivas para las personas, en especial aquellas que han adoptado el popular estilo de alimentación vegano. Por otro lado, también es apto para aquellos que sufren de intolerancia a la lactosa.

Beneficios que obtendrás al consumir búlgaros

Si deseas aportar grandes beneficios a tu rutina alimentaria, entonces los búlgaros son una opción altamente recomendada, debido a que aportan una serie de ventajas que explicaremos en la parte de abajo:

  • La leche de búlgaro cuenta con propiedades digestivas por excelencia. Por esta razón, tu cuerpo podrá eliminar todo lo que ya no necesita, promoviendo a su vez la evacuación de manera regular.
  • Diversos estudios llegaron a la conclusión de que la leche de búlgaros puede ayudar a mantener saludables los niveles de lípidos, además de elevar el colesterol bueno.
  • Ayuda en la optimización del metabolismo, la flora intestinal, procesos de cicatrización y hasta el sistema inmune.
  • Tiene un potencial como anticancerígeno.
  • Favorece la digestión.
  • Tiene muchos más organismos probióticos que incluso otros productos como el yogur.
  • Aporta vitalidad y energía.
  • Puede ser utilizado como coadyuvante en tratamientos para ciertas enfermedades como el asma, la artritis, úlceras gástricas, cáncer, hipertensión arterial, enfermedades inflamatorias graves, infarto cardíaco, enfermedades renales, putrefacciones intestinales, VIH-Sida, entre otras más.
  • Es un gran eliminador de grasas, por lo que puede ayudar a una persona a controlar su peso.
  • Actúa contra molestias como la gastritis, diarrea, estreñimiento, colitis, dolores de vientre y flatulencia.
  • Tiene propiedades estimulantes, antioxidantes, desintoxicantes, laxantes, restauradoras, digestivas y astringentes.
  • Prolonga la duración de la leche.
  • No se necesitan de conservadores para mantenerla en su estado apto.
  • Es una solución para la economía doméstica.

Preparación de los búlgaros

Ya habiendo explicado todos los beneficios que nos ofrecen los búlgaros, es momento de tocar el tema más importante de todos: la manera en que se prepara. Si desconoces cómo hacerlo, solo debes de colocar en un envase de cristal tres cucharadas de gránulos de kéfir por cada litro de leche y cerrarlo bien para luego dejarlo reposar por unas 12 o 36 horas a temperatura ambiente.

Una vez que el lapso de tiempo finalice, procede a colocar el líquido que se obtenga como resultado de la mezcla en otro recipiente aparte, procurando de utilizar un filtro para eliminar los restos. Seguidamente, enjuaga con agua el envase que utilizaste, para luego volver a llenarlo con la mezcla y añadiéndole más leche fresca.

Esta preparación requiere que los gránulos sean lavados cada tres o cuatro días o una vez por semana, y con la ayuda de un colocador plástico. Si deseas que la textura del kéfir sea mucho menos espesa, entonces debes de añadir más leche. Por otro lado, para lograr obtener una textura más espesa, entonces debes de colocar mayores cantidades de gránulos.

La fermentación de los búlgaros puede variar dependiendo de las condiciones externas o la cantidad de ingredientes que utilicemos durante la preparación. Por ende, estará definida por a temperatura de la leche, la temperatura ambiental y la cantidad/calidad de los nódulos que se estén utilizando para la preparación. Se recomienda la leche fresca o pasteurizada para estos casos.

Si quieres que el líquido sea dulce, puedes añadir azúcar o canela. Lo que, si debes de tener en cuenta, es que la miel jamás deberá de ir junto con esta mezcla, debido a que tiene propiedades antimicrobianas y antisépticas, por lo que puede afectar el producto y reducir la población microbiana del mismo.

Tanto los búlgaros de leche como los de agua, se preparan de manera casi iguales y se mantienen de la misma forma. La diferencia de ambos radica en el sabor y textura que se obtendrá.

Cuando el kéfir pase por el respectivo proceso de fermentación, este puede guardarse en la nevera para que pueda seguir manteniendo su calidad. El periodo en que puede estar dentro de la nevera, es de un aproximado de catorce días.

Algo que debes de tener en cuenta durante la preparación de los búlgaros, es el de evitar utilizar utensilios o envases que estén hechos de aluminio, debido a que es un material que presenta poca estabilidad en medios ácidos, además de que puede llegar a transferirle a la mezcla partículas nocivas.

Contradicciones de los búlgaros

A pesar de los beneficios que ofrece para nuestro cuerpo y salud en general, no se recomienda ingerir grandes cantidades o constantes dosis del mismo, debido a que podría causar algunos efectos no muy agradables.

Aunque se puede conservar mejor que la leche, si notas un olor que puede llegar a ser desagradable, será mejor que no lo tomes. Por otro lado, también se recomienda que la ingesta de los búlgaros sea previamente supervisada por un especialista, siendo necesaria en caso de que padezcas de algunas enfermedades digestivas graves.

Finalmente, procura que los búlgaros se mantengan a una temperatura estable dentro de la nevera, siendo este el lugar en donde se puede conservar por más tiempo. Sin embargo, en caso de que la mezcla se llegue a congelar, entonces perderá una gran parte de colonias de microorganismos que pueden resultar beneficiosos para nuestra salud.

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